De las barras al altar: por qué hoy se celebra el Día Mundial del Bartender
Cada 24 de febrero, el mundo rinde homenaje a los profesionales de la coctelería. Una fecha que combina la mística de la noche con una curiosa tradición religiosa: San Matías, el apóstol que se convirtió en el patrono de quienes sostienen la coctelera.
Hoy los bartenders son profesionales capacitados en diversos programas y cursos. Xinhua/Martín Zabala
Este martes 24 de febrero, las barras de todo el mundo —y muy especialmente las de la renovada escena gastronómica de Santa Fe— se visten de gala para celebrar el Día Mundial del Bartender. La efeméride no solo reconoce la destreza técnica para mezclar bebidas, sino también la figura del "confidente" detrás del mostrador, ese eslabón perdido entre la psicología y el arte culinario.
Aunque hoy los vemos como "bartenders" especializados en mixología, la raíz de su día tiene un origen que se remonta a siglos atrás y guarda una relación directa con el santoral católico.
La profesión ha recorrido un largo camino desde las tabernas antiguas hasta la coctelería de autor. Xinhua/Martín Zabala
El "Apóstol número 13" y su vínculo con la bebida
La elección del 24 de febrero como el día de estos profesionales se debe a la festividad de San Matías. Según la tradición cristiana, Matías fue el elegido para ocupar el lugar de Judas Iscariote entre los doce apóstoles tras la traición a Jesús.
Pero, ¿cómo llegó un apóstol a ser el patrono de los barmen? La historia cuenta que San Matías fue vinculado a quienes trabajan con bebidas alcohólicas (vinateros y barmen) debido a que su elección se realizó mediante un sorteo, una práctica que en la antigüedad se asociaba a la "suerte" y al destino, elementos muy presentes en las tabernas de antaño. Con el tiempo, el gremio de los preparadores de bebidas lo adoptó como su protector, consolidando la fecha en el calendario internacional.
La efeméride no solo reconoce la destreza técnica para mezclar bebidas, sino también la figura del "confidente" detrás del mostrador, ese eslabón perdido entre la psicología y el arte culinario.
Mucho más que mezclar ingredientes
La profesión ha recorrido un largo camino desde las tabernas antiguas hasta la coctelería de autor. El bartender moderno es, ante todo, un anfitrión.
Para ser un referente en la barra, ya no alcanza con conocer las proporciones de un clásico Negroni o un buen Gin Tonic. Hoy se requiere:
Conocimiento técnico: Manejo de temperaturas, texturas y botánicos.
Psicología: La capacidad de escuchar y leer el estado de ánimo del cliente.
Creatividad: El desarrollo de cartas propias que cuenten una historia local.
Este 24 de febrero es la excusa perfecta para brindar por aquellos que, con un golpe de coctelera, logran transformar una salida común en una experiencia sensorial única.
El auge en Santa Fe
En nuestra ciudad, la cultura del bartender ha experimentado un renacimiento. Si bien la cerveza es la reina indiscutida, la aparición de bares especializados ha permitido que los bartenders locales ganen protagonismo, recuperando recetas clásicas y adaptándolas al paladar santafesino.
Este 24 de febrero es, entonces, la excusa perfecta para brindar por aquellos que, con un golpe de coctelera, logran transformar una salida común en una experiencia sensorial única.