La forma de pagar en Argentina atraviesa un cambio sostenido. Las transferencias bancarias, las billeteras virtuales y los pagos con códigos QR ganaron espacio en las operaciones cotidianas, mientras que la cantidad de personas que retira dinero de los cajeros automáticos muestra una marcada caída.
Cajeros automáticos en Argentina: las extracciones cayeron casi 60% en dos años
En julio de 2024 se realizaron cerca de 99 millones de extracciones en cajeros automáticos y dos años después fueron 41 millones. El Banco Central también registró un crecimiento de las transferencias y los pagos con QR, mientras que el efectivo pierde participación en las operaciones cotidianas.

Los datos oficiales del Banco Central de la República Argentina (BCRA) reflejan esa transformación: en julio de 2024 se contabilizaron alrededor de 99 millones de extracciones mensuales en cajeros, frente a 41 millones en julio de 2026.
La diferencia equivale a una reducción cercana al 59% en dos años. El dato surge de comparar los registros mensuales del sistema de pagos y permite dimensionar cuánto cambió el uso de uno de los canales tradicionales para acceder al dinero en efectivo.
La tendencia también aparece en los informes de inclusión financiera del organismo monetario, que registran menos extracciones por adulto y una expansión de los medios de pago electrónicos.
Sin embargo, la caída en la cantidad de retiros no significa necesariamente que haya disminuido en la misma proporción el dinero que se utiliza en efectivo, ya que también influyen los montos que las personas extraen en cada operación.

Menos extracciones en cajeros y más operaciones digitales
El informe de Pagos Minoristas del BCRA correspondiente a agosto de 2026, publicado el 25 de septiembre, contiene los últimos datos disponibles para las extracciones, correspondientes a julio.
Durante ese mes se realizaron 41 millones de operaciones en los 16.662 cajeros automáticos registrados por el organismo, por un monto total de $4,8 billones.
El promedio fue de aproximadamente 2.459 extracciones por cajero durante el mes, mientras que el monto medio retirado por operación alcanzó los $118.300.
Además de la reducción respecto de julio de 2024, el informe registró una caída interanual del 28% en la cantidad de extracciones por cajero y del 16% en el monto total retirado, medido en términos reales. Esto último significa que la disminución se mantiene incluso cuando se descuenta el efecto de la inflación.

La comparación permite distinguir dos cuestiones: por un lado, cada vez se realizan menos retiros; por otro, el dinero extraído también registra una contracción en términos de poder adquisitivo respecto del año anterior.
El fenómeno no se limita a los cajeros automáticos. El BCRA también contabilizó menos operaciones para retirar efectivo en otros canales, como los comercios que permiten obtener dinero con tarjeta de débito o mediante determinadas operaciones desde cuentas de pago.
En julio de 2026 se registraron 3,1 millones de extracciones extrabancarias con tarjeta de débito, por un total de $200.000 millones. A esa modalidad se sumaron 2,3 millones de operaciones desde cuentas de pago dentro de un mismo proveedor de servicios de pago, por aproximadamente $180.000 millones.

En conjunto, los cajeros automáticos concentraron el 88,4% de las extracciones contabilizadas en el informe. Las alternativas extrabancarias tienen una participación menor y, según los registros disponibles, tampoco alcanzaron a compensar la caída de las operaciones tradicionales.
El cambio ocurre en paralelo con una mayor utilización de herramientas digitales. En agosto de 2026, las transferencias inmediatas en pesos alcanzaron 779 millones de operaciones, un aumento interanual del 20,3% en cantidades. El monto total transferido fue de $96 billones, con un crecimiento real interanual del 5,5%.
Los pagos con transferencia mediante códigos QR también mostraron una expansión. Durante ese mes se registraron 117,2 millones de pagos iniciados con QR, un 67,5% más que en agosto de 2025. El monto involucrado llegó a $2,9 billones, con un incremento interanual del 62,9% en términos reales.
Estas cifras muestran que las operaciones digitales ganaron volumen y frecuencia. No obstante, las estadísticas describen la evolución de los distintos medios de pago y no permiten atribuir toda la caída de las extracciones a una única causa.

Qué cambió en los hábitos de pago y qué pasa con el efectivo
El Informe de Inclusión Financiera del segundo semestre de 2025, publicado por el BCRA en abril de 2026, aporta otra medida para observar la transformación. Según ese documento, el promedio mensual de extracciones de efectivo por adulto pasó de 2,7 operaciones en 2024 a 1,7 en 2025.
La reducción fue de aproximadamente el 37% en un año. El organismo también indicó que las métricas de extracciones se ubicaron en valores mínimos desde 2016, mientras que los medios de pago electrónicos continuaron ampliando su alcance.
El número de personas que utilizaron pagos electrónicos durante el último trimestre de 2025 llegó a unos 29,5 millones, frente a 27,3 millones en el mismo período del año anterior. Esto representa un aumento de 2,2 millones de usuarios en la comparación interanual.

Otro indicador es la cantidad de pagos electrónicos realizados por cada extracción de efectivo. De acuerdo con el informe oficial, en 2025 se efectuaron 18 pagos electrónicos por cada retiro, mientras que en 2024 la relación había sido de 10 a uno.
La evolución de estos indicadores sugiere que una parte creciente de las compras y transferencias se resuelve sin necesidad de retirar billetes. Las transferencias inmediatas, los pagos con QR y las tarjetas permiten realizar operaciones desde una cuenta bancaria o una billetera digital, sin acudir a un cajero.
Sin embargo, el efectivo continúa formando parte de la economía cotidiana. El propio BCRA advirtió, en su análisis de inclusión financiera, que durante 2025 las personas realizaron menos extracciones, pero por montos mayores, mientras que el monto promedio mensual retirado por adulto se mantuvo prácticamente estable en la comparación anual.
Esta distinción es importante: una baja en la cantidad de extracciones no equivale automáticamente a una reducción idéntica del efectivo utilizado en comercios. Una persona puede retirar más dinero en una sola operación y distribuirlo durante varios días, en lugar de acudir al cajero varias veces por semana.
La infraestructura financiera también atraviesa cambios. A diciembre de 2025, el sistema contaba con 42.380 puntos de acceso a servicios financieros, entre sucursales, cajeros, terminales de autoservicio y otros canales. En ese período, la red de sucursales registró una caída interanual del 6,3%, aunque la cobertura general de los servicios financieros se mantuvo extendida.
El escenario muestra una modificación progresiva en la manera de administrar y utilizar el dinero. Los cajeros siguen siendo una vía importante para acceder a efectivo, pero las cifras oficiales reflejan que su utilización disminuye al mismo tiempo que se consolidan los pagos digitales.
La tendencia deberá seguirse en los próximos informes del Banco Central para determinar si continúa la reducción de las extracciones y cómo evoluciona el uso de los distintos medios de pago en la Argentina.








