El escenario procesal para miles de argentinos y santafesinos que buscan obtener el reconocimiento de la ciudadanía italiana por descendencia (iure sanguinis) atraviesa un punto de inflexión decisivo. En un contexto marcado por la incertidumbre tras las restricciones impuestas por la denominada Ley Tajani (Ley 74/2025), la máxima instancia de la jurisprudencia italiana dictó un fallo histórico sobre la validez de los linajes familiares, mientras que el debate sobre los límites a bisnietos y tataranietos se trasladó directamente a los tribunales del bloque comunitario europeo.
Un fallo clave reabre la esperanza para los argentinos que quieren obtener la ciudadanía italiana
En medio de la incertidumbre provocada por las restricciones impuestas por la Ley Tajani, la justicia reafirma que el derecho adquirido al nacer es imprescriptible, reabriendo una luz de esperanza para miles de argentinos que buscan reconstruir su árbol genealógico. El abogado italiano Emiliano Rosalía analizó y explicó cuál es la situación hoy para aquellos que quieran o estén realizando el trámite.

En diálogo con El Litoral, el Dr. Emiliano Rosalía, abogado italiano especializado en la tramitación de carpetas para ciudadanos de Santa Fe y del país, desglosa los alcances de la reciente sentencia de las Secciones Unidas de la Corte de Casación, diferencia la resolución del problema de la naturalización respecto de la ley restrictiva y brinda recomendaciones estratégicas para quienes tienen el trámite en pausa.

La Corte de Casación tumba la "cuestión menor" y blinda la transmisión al nacer
Uno de los mayores obstáculos administrativos y judiciales de los últimos dos años derivó de una interpretación restrictiva que denegaba las solicitudes si el antepasado (Avo) se había naturalizado argentino mientras sus hijos eran menores de edad. Mediante un criterio de "unicidad familiar", diversos tribunales consideraban interrumpida la cadena de transmisión.
Sin embargo, las Secciones Unidas de la Corte de Casación unificaron doctrina al establecer de forma tajante que la ciudadanía iure sanguinis se adquiere al momento del nacimiento, es imprescriptible y no puede ser retirada por la naturalización posterior de los progenitores.
"La Corte de Casación aclaró que no hay ninguna posibilidad de quitar la ciudadanía al hijo menor residente con el italiano que renuncia en un momento a su ciudadanía, porque la renuncia tiene que ser siempre un acto voluntario", subrayó el Dr. Emiliano Rosalía. "Se volvió a la normalidad del derecho: lo que se adquiere con el nacimiento no se puede quitar con una reinterpretación de la noche a la mañana", añadió.

Bisnietos y tataranietos: el dilema de la Ley Tajani llega a Luxemburgo
A pesar de la contundencia del fallo sobre la "cuestión menor", Rosalía aclara que la sentencia de la Casación no resuelve de manera directa la inconstitucionalidad de la Ley Tajani, la norma sancionada en marzo de 2025 que acotó la transmisión de la nacionalidad únicamente a hijos y nietos de italianos nativos.
En este frente, la novedad proviene de la Corte Constitucional de Italia, que emitió la Ordenanza N° 147/2026 elevando una cuestión prejudicial ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). La justicia comunitaria deberá expedirse sobre si despojar de la condición de ciudadano europeo a quienes nacieron antes de la entrada en vigencia de la reforma resulta incompatible con los tratados de la Unión Europea.

Mientras tanto, en los tribunales territoriales de la península conviven criterios dispares:
- Juzgados con fallos favorables: reconocen el derecho a bisnietos o tataranietos que acrediten documentalmente haber intentado tramitar su turno (prenotami) o expediente consular antes del 27 de marzo de 2025 y que fueron imposibilitados por fallas del sistema administrativo.
- Juzgados con fallos restrictivos: aplican de manera estricta el texto de la nueva ley y rechazan las peticiones interpuestas con posterioridad a la reforma.
Trámites en curso y demandas rechazadas: la vía de apelación
Para las carpetas iniciadas formalmente ante tribunales o consulares con anterioridad a la reforma normativa, el derecho permanece plenamente resguardado. Para los expedientes ingresados con posterioridad que resultaron rechazados, la vía de la apelación judicial cobra especial vigencia.
"Existen trámites que fueron entregados después del cambio de la ley, que sufrieron rechazos y hoy se encuentran en fase de apelación. Esos legajos llegarán formalmente a la Corte de Casación y al pronunciamiento europeo, donde confiamos en que se consolidará una doctrina respetuosa del principio de nacimiento", explicó Rosalía.

Estrategia recomendada
Ante la volatilidad jurisprudencial y a la espera de un dictamen definitivo de la justicia europea —cuyo plazo estimado suele oscilar entre seis meses y un año y medio—, el abogado italiano sugiere cautela técnica pero constancia operativa.
- Armado completo del legajo: continuar recolectando la totalidad de actas de estado civil, legalizaciones y traducciones para mantener el expediente guardado y listo.
- Guardar prueba del intento administrativo: conservar capturas de pantalla, registros de correo y constancias de intentos fallidos en el sistema prenotami que demuestren un interés legítimo previo al cambio normativo.
- Prudencia en la presentación: no ingresar demandas en Italia sin contar con una prueba sólida de intento previo de turno, aguardando a que la jurisprudencia comunitaria e italiana unifique criterios.
La contienda por la ciudadanía italiana no ha terminado; por el contrario, ha ingresado en su fase de mayor definición técnica. Para los miles de aspirantes en Santa Fe y en todo el país, el fallo de la Casación sobre la "cuestión menor" representa un alivio histórico que desarma un obstáculo de años.
Frente al tramo que resta respecto de la Ley Tajani en Luxemburgo, la clave estará en la preparación: mantener la documentación al día, acreditar formalmente cada intento de turno y aguardar la ventana de oportunidad jurisprudencial. El principio fundamental del iure sanguinis demostró ser sólido y la batalla por su plena restitución continúa abierta en los máximos estrados de Europa.








