La Provincia de Santa Fe sostiene un monitoreo permanente y en tiempo real de los niveles de ríos y arroyos, con especial foco en la cuenca del río Salado, donde la reciente crecida es seguida de manera continua a través de un sistema de medición distribuido en todo el territorio.
Cuenca del Salado: en alguna zonas ya llovió lo que en un año
La Provincia sigue en tiempo real el comportamiento del río y las precipitaciones en la región. 35 estaciones telemáticas reportan cada hora y permiten anticipar escenarios en toda la cuenca. “Se trata de una situación controlada. No estamos ante una crecida extraordinaria”, afirman desde el Ministerio de Obras Públicas.

El secretario de Recursos Hídricos, Nicolás Mijich, explicó que la red provincial cuenta con 35 estaciones telemáticas que registran datos cada hora, diez de ellas ubicadas sobre la cuenca del Salado. “Este monitoreo constante nos permite anticipar escenarios y tomar decisiones en función de la evolución del sistema hídrico”, indicó.

El funcionario precisó que en lo que va del año se acumularon más de 800 milímetros de lluvias en algunas zonas, una cifra cercana al promedio anual. En ese contexto, detalló que el río Salado atraviesa actualmente su pico de crecida, que este lunes por la mañana alcanzó en Recreo un caudal de 511 metros cúbicos por segundo.
“El río se estabilizó en ese nivel y se mantendría alto durante un tiempo, producto de la carga del sistema”, señaló Mijich, quien atribuyó el incremento principalmente a la crecida del río Cululú. No obstante remarcó que estos valores se ubican por debajo del nivel de alerta. Como antecedente, recordó que en 2016 se registraron 2.090 metros cúbicos por segundo en el mismo sector sin consecuencias de gravedad.

“Se trata de una situación controlada. No estamos ante una crecida extraordinaria ni de riesgo, pero sí ante un escenario que requiere seguimiento permanente”, subrayó el funcionario, y recomendó a la población informarse por los canales oficiales.
Situación en Villa Minetti
En paralelo, el gobernador Maximiliano Pullaro supervisó el lunes el operativo integral desplegado en la localidad de Villa Minetti, en el departamento 9 de Julio, tras las intensas precipitaciones registradas en las últimas horas, que superaron los 200 milímetros y provocaron anegamientos, ingreso de agua en viviendas y evacuaciones. “Estamos aquí para acompañar y dar respuestas a todos los vecinos”, afirmó.

Según el relevamiento actualizado, el 60 % del casco urbano se encuentra afectado y unas 1.000 viviendas registraron ingreso de agua. Hasta el lunes había 21 personas evacuadas, distribuidas en dos centros: el Centro Integrador Comunitario (CIC), donde se alojan cinco niños y nueve adultos, y el hospital local, que asiste a personas mayores.

“Vamos a sumar más bombas que estamos trasladando desde otros puntos de la provincia para garantizar que, cuando llegue el agua desde Santiago del Estero, el sistema funcione correctamente”, anunció Pullaro. Y añadió: “Lluvias de estas características nos ponen a prueba, pero el Estado tiene que estar presente en el territorio”.
“Desde el domingo por la tarde trabajamos junto a bomberos y equipos de distintas áreas, en un contexto que generó momentos de angustia en la población”, explicó luego el secretario de Protección Civil y Gestión de Riesgos, Marcos Escajadillo.

Actualmente las 25 personas evacuadas son asistidas por la comuna y por personal de los ministerios de Igualdad y Desarrollo Humano y de Salud. En la zona se desplegaron equipos de bombeo para acelerar el drenaje, lo que permitió que el nivel del agua comience a descender.

En áreas rurales persisten algunos sectores aislados, aunque las autoridades mantienen contacto permanente con los pobladores. “Por el momento no es necesario realizar nuevas evacuaciones”, concluyó Escajadillo.








