Tesla volvió a sacudir las redes sociales con una presentación que parece salida de una película de ciencia ficción. La compañía de Elon Musk mostró este jueves en Texas el nuevo Roadster, su deportivo eléctrico de alta gama, con una demostración que incluyó saltos, giros en el aire y maniobras asistidas por propulsores.
Tesla presentó el nuevo Roadster: el auto eléctrico de Elon Musk hizo piruetas en el aire y promete revolucionar la industria
La presentación se realizó en un entorno controlado, dentro de las instalaciones de pruebas de cohetes de SpaceX, cerca de Waco. Allí, el vehículo subió por una rampa, quedó prácticamente invertido en el aire y descendió hasta tocar el suelo con ayuda de propulsores.

El evento, transmitido en vivo a través de X, reunió a más de 200.000 espectadores y tuvo un objetivo adicional: demostrar que las imágenes del vehículo no habían sido generadas con inteligencia artificial (IA).
“Van a ver cosas locas esta noche. Necesitamos un público para probar que no es IA”, anticipó Musk antes de la exhibición. Y, después de la demostración, redobló la apuesta con una frase que rápidamente recorrió las redes: “Acaban de presenciar la historia. Los coches voladores ahora son reales”.
La presentación se realizó en un entorno controlado, dentro de las instalaciones de pruebas de cohetes de SpaceX, cerca de Waco, Texas. Allí, el vehículo subió por una rampa, quedó prácticamente invertido en el aire y descendió hasta tocar el suelo con ayuda de propulsores.
Más tarde, el Roadster repitió la acrobacia y saltó por encima de una hilera de vehículos, además de realizar un giro sobre su propio eje. Según lo exhibido durante el evento, también aceleró de cero a 60 millas por hora —unos 97 kilómetros por hora— en apenas 0,81 segundos.
Un auto que parece salido de Volver al futuro
La posibilidad de que el nuevo Roadster incorporara tecnología de propulsión inspirada en los cohetes de SpaceX había sido anticipada por Musk durante los últimos años. Las campañas promocionales de Tesla incluso incluyeron referencias a Volver al futuro, la saga cinematográfica que convirtió al DeLorean en uno de los autos más famosos de la cultura popular.
La presentación volvió a poner sobre la mesa una pregunta que despierta curiosidad entre los fanáticos de la tecnología: ¿será posible comprar un auto capaz de volar?

Por ahora, la demostración no significa que Tesla vaya a comercializar un vehículo volador para circular por las calles. Los costos, las condiciones de seguridad, las regulaciones y las dificultades técnicas representan obstáculos importantes para llevar esa tecnología al uso cotidiano.
La exhibición, sin embargo, sirvió para mostrar el potencial de una propuesta que busca combinar la velocidad de un deportivo eléctrico con sistemas de propulsión vinculados al desarrollo aeroespacial.
El Roadster vuelve después de casi nueve años de espera
El regreso del deportivo también tiene una historia particular. Tesla anunció la nueva generación del Roadster en 2017, pero el proyecto acumuló postergaciones durante casi nueve años.
El modelo original había sido lanzado en 2008 y dejó de producirse en 2012. Fue el primer vehículo de la compañía y cumplió un papel clave en la estrategia de Musk: demostrar que un auto eléctrico podía ofrecer prestaciones deportivas y convertirse en un producto aspiracional, lejos de la imagen de vehículo urbano de baja potencia.

Ahora, la nueva versión pretende recuperar ese espíritu con una propuesta de alta gama y prestaciones extremas.
En la presentación, Tesla describió el lanzamiento como una nueva etapa para la marca y destacó que el Roadster busca representar lo mejor de los autos deportivos conducidos por personas, en un momento en el que la compañía también avanza hacia la automatización y la conducción autónoma.
Por qué Tesla necesita un nuevo modelo
Detrás del espectáculo hay una cuestión comercial. Tesla atraviesa un período de dificultades después de registrar dos años consecutivos de caídas en las ventas y recibir cuestionamientos por la falta de renovación de su gama de vehículos.
Actualmente, su oferta de autos de consumo se concentra principalmente en el Model 3 y el Model Y, además del Cybertruck, cuyas ventas estuvieron por debajo de las expectativas. La compañía también trabaja en otros proyectos, como el camión eléctrico Semi y el Cybercab, un vehículo autónomo para dos pasajeros que todavía no se comercializa al público.
En paralelo, Musk impulsa una transformación de Tesla hacia áreas como la inteligencia artificial, la robótica y la conducción autónoma. Sin embargo, los vehículos eléctricos continúan siendo una parte central de los ingresos y las ganancias del negocio.
En ese contexto, el Roadster aparece como una apuesta para renovar el interés por la marca y demostrar que Tesla todavía puede sorprender con sus productos.
Andrew Rocco, estratega bursátil de Zacks Investment Research, consideró que la demostración puede generar entusiasmo, aunque advirtió que el precio elevado y el mercado potencial limitado dificultarían un impacto significativo sobre las ventas.
“Va a ser un producto emocionante. Probablemente generará mucha expectativa, pero no creo que vaya a cambiar significativamente las cosas”, señaló el especialista, quien también destacó la capacidad de Musk para generar atención alrededor de sus proyectos.
Por su parte, Garrett Nelson, analista sénior de CFRA, sostuvo que el regreso del Roadster llega con mucho retraso y que Tesla necesita nuevos modelos para recuperar el atractivo de su catálogo.
La conexión entre Tesla y SpaceX
Otro de los aspectos que despertó interés fue la relación entre el deportivo y SpaceX, la empresa aeroespacial que también dirige Musk.
Tesla había anticipado la posibilidad de ofrecer un paquete opcional relacionado con la tecnología de propulsión de SpaceX. La exhibición en Texas volvió a poner de relieve la colaboración entre las dos compañías, que comparten proyectos tecnológicos y cuyo acercamiento alimenta especulaciones sobre una eventual fusión.
Entre las iniciativas conjuntas mencionadas por Musk figura Terafab, un proyecto orientado a construir una planta de semiconductores.

Para algunos analistas, la incorporación de tecnologías desarrolladas por SpaceX al Roadster podría profundizar todavía más los vínculos entre ambas empresas.
Por ahora, la presentación dejó imágenes impactantes y una promesa ambiciosa. La gran incógnita es si el nuevo deportivo podrá pasar de las demostraciones espectaculares a la producción comercial y convertirse en el impulso que Tesla necesita para recuperar terreno en el competitivo mercado de los vehículos eléctricos.








