La Universidad Nacional de Rosario (UNR) inauguró este viernes su Planta Pública de Alimentos con una capacidad proyectada de 320 mil raciones anuales destinadas a fortalecer la asistencia alimentaria en Rosario y la región. La iniciativa, que demandó seis años de trabajo, comienza a funcionar en un escenario marcado por el aumento del costo de vida, el deterioro del mercado laboral y una mayor demanda de asistencia frente a situaciones de vulnerabilidad.
Frente al costo de vivir en Rosario, la UNR pone en marcha una planta pública de alimentos
La Universidad Nacional de Rosario inauguró una planta que producirá hasta 320 mil raciones anuales para sectores vulnerables. La iniciativa se suma a las respuestas que la institución desarrolla frente al deterioro de las condiciones de vida, con una combinación de asistencia, producción, investigación y formación profesional.


El dato local permite dimensionar el contexto y la necesidad de respuestas institucionales. Según el último informe de la Usina de Datos de la UNR, correspondiente a junio, la Canasta Básica Alimentaria para un adulto equivalente alcanzó los $201.383, un 36,3% más que un año atrás. La Canasta Básica Total, que establece el umbral de pobreza, llegó a $544.329 por adulto equivalente, con una suba interanual del 33,3%. Para una familia tipo de cuatro integrantes propietaria de su vivienda en Rosario, la misma medición estimó que fueron necesarios $1.613.834 para cubrir la Canasta Básica Total. En el caso de un hogar monoparental, integrado por una mujer y dos hijos y sin vivienda propia, el monto ascendió a $1.316.559.
A ese escenario se suma el deterioro del mercado de trabajo rosarino. Según datos del Indec, en el primer trimestre de 2026, la desocupación en el Gran Rosario llegó al 8,2%, por encima del 7,1% registrado en el mismo período de 2025 y del 6,5% del último trimestre del año pasado. El registro representa unas 55 mil personas que buscan trabajo y no consiguen.
En simultáneo y siguiendo el contexto de crisis, aumentaron las intervenciones municipales vinculadas a personas en situación de calle: fueron 5.516 en 2023, 9.635 en 2024 y 11.134 en 2025. Es decir, en dos años prácticamente se duplicó la cantidad de abordajes realizados por el municipio. Para 2026, la proyección oficial anticipó un incremento interanual cercano al 40% y, desde el 6 de mayo hasta el 12 de junio, ya se habían registrado 2.975 intervenciones.
La combinación de indicadores da más que una sensación de lo que es vivir en Rosario. Y aunque los aumentos mensuales de las canastas se desaceleraron respecto de los momentos de mayor inflación, sus valores permanecen en niveles históricamente elevados. Desde la UNR advierten que los hogares necesitan ingresos cada vez mayores para no quedar por debajo de las líneas de indigencia y pobreza.
Una respuesta de la Universidad frente a la emergencia
En ese contexto, la planta de alimentos ubicada a metros de la Facultad de Ciencias Médicas representa una nueva forma de intervención de la Universidad pública frente a la emergencia social. En un período marcado por el ajuste y por el deterioro del poder adquisitivo, la UNR no sólo produce información para medir esos fenómenos, sino que también utiliza capacidades científicas, tecnológicas y productivas para generar una respuesta concreta.

La iniciativa, además, se apoya sobre una política alimentaria que la Universidad viene desarrollando desde hace años. La UNR cuenta actualmente con seis comedores universitarios: Área Centro, Siberia, Área Salud, Casilda, Zavalla y Facultad de Ingeniería. En 2023, la Universidad ya informaba más de 6.500 menús diarios y, durante 2024, entregó unas 950 mil raciones en sus seis comedores. En 2025 fueron casi 900 mil menús entre febrero y noviembre.
Las cifras muestran la dimensión que adquirió la política alimentaria de la Universidad y es allí donde la nueva planta agrega otra capacidad a esa estructura: no sólo distribuir alimentos, sino producirlos a escala y generar conocimiento alrededor de esa producción.
El nuevo espacio funciona en Francia 754, en un edificio de 330 metros cuadrados donde anteriormente funcionaba un comedor universitario. El inmueble fue adaptado para incorporar maquinaria de producción, laboratorios, oficinas y sectores diferenciados para carga, descarga y almacenamiento. Siempre según informaron desde UNR, durante su primer año de funcionamiento, estiman alcanzar una capacidad equivalente a unas 320 mil raciones, que serán destinadas a fortalecer las redes de asistencia alimentaria de Rosario y la región que tienen la Municipalidad de Rosario y el gobierno de Santa Fe. Los productos serán elaborados bajo protocolos estandarizados de seguridad e inocuidad alimentaria y la infraestructura contará además con laboratorios y áreas específicas para acompañar el proceso de producción.

La puesta en marcha fue posible a partir de un esquema de articulación público-privada que reunió aportes de 14 empresas e instituciones, entre ellas Cargill, que realizó aportes de equipamiento y financiamiento. Durante la inauguración, el rector de la UNR, Franco Bartolacci, vinculó el proyecto con una responsabilidad que excede las funciones tradicionales de la institución. “Es inmoral que en un país con la capacidad productiva de Argentina haya gente que no tiene un plato de comida en su mesa”, sostuvo, y planteó que la Universidad puede aportar desde su conocimiento y su compromiso para revertir esa situación.
Bartolacci también destacó que la puesta en marcha de la planta fue posible después de seis años de trabajo y en condiciones que definió como complejas. Pero el proyecto no termina en la producción de alimentos. La planta funcionará también como espacio de formación profesional e investigación. La UNR la plantea como una Planta Escuela en la que estudiantes y graduados podrán realizar prácticas profesionales y desarrollar investigaciones en un entorno productivo real.
Infancia y territorio
Durante el acto, el intendente Pablo Javkin señaló que alrededor de 4.000 niños de Rosario no cuentan con los niveles de nutrición necesarios durante los primeros 1.000 días de vida y anticipó que el municipio sumará su aporte para ampliar la capacidad de producción y desarrollar nuevos productos. La referencia a la infancia aparece en una ciudad donde la asistencia alimentaria forma parte de un escenario de vulnerabilidad más amplio.
Y es que las intervenciones municipales vinculadas a personas en situación de calle pasaron de 5.516 en 2023 a 11.134 en 2025. Desde el municipio hoy estiman que unas 800 personas atraviesan situaciones de calle en Rosario, mientras alrededor de 450 utilizan regularmente los refugios. Entre mayo y septiembre, el Operativo Invierno refuerza esa respuesta mediante recorridas nocturnas, distribución de bebidas y viandas calientes, kits de invierno, campañas de vacunación y alojamiento en refugios. El dispositivo contempla la distribución de 460 viandas diarias, de lunes a viernes, en diez puntos de entrega.
La demanda también se refleja en los dispositivos de alojamiento. A más de un mes del inicio del Operativo Invierno 2026, el municipio había registrado 2.975 intervenciones desde el 6 de mayo y una ocupación del 95% en los refugios municipales. En el mismo período, los llamados para reportar personas en situación de calle aumentaron 66% y las atenciones por presentación espontánea, 110%. El operativo articula al municipio con el gobierno provincial, la UNR y organizaciones sociales como la que integran ex combatientes de Islas Malvinas.
Otro de los antecedentes recientes de la universidad saliendo a responder ante la crisis es la iniciativa de estudiantes de la Facultad de Ciencias Médicas que en junio realizaron un relevamiento sanitario de personas en situación de calle para detectar necesidades y producir información destinada a las autoridades de salud.








