Agostina Páez, la abogada argentina investigada en Río de Janeiro por una causa de injuria racial, se reencontró este sábado con su padre y su hermana en la puerta del edificio donde permanece alojada. Aseguró que atraviesa una situación de exposición pública y temor.
La joven afirmó que recibe amenazas y habló de un “ensañamiento” en redes. “La gente me odia” y “me quieren matar”, expresó, al tiempo que explicó que eligió no mostrarse en cámara por su seguridad y por el uso de su imagen en campañas.
Medidas judiciales y limitación para salir del país
Páez lleva una tobillera electrónica y, según relató, la medida es ambulatoria. También debe presentarse en el juzgado una vez al mes, entre el 1 y el 10. Aclaró que, por el momento, no tiene fecha confirmada para regresar a la Argentina.
Su padre, Mariano Páez, dijo que la familia viajará para acompañarla entre una semana y 15 días mientras sigue la causa. Contó que les costó conseguir vuelos y que buscan reunirse el lunes con el abogado que interviene en el expediente.
La causa y el escenario judicial
La causa se encuentra en trámite en la justicia local y la abogada permanece imposibilitada de abandonar Brasil desde mediados de enero. En ese período, explicó que primero le retuvieron el pasaporte y luego se le impuso el uso de la tobillera.
El expediente, según se informó, prevé penas de prisión en la legislación brasileña para la figura investigada. La defensa sostiene que no existirían riesgos procesales y que la imputada viene cumpliendo las medidas dispuestas por la Justicia.