La Justicia de Brasil ordenó la liberación de la abogada argentina acusada de racismo
Tras permanecer detenida en Río de Janeiro, la joven de 29 años obtuvo el beneficio de la libertad. La defensa logró revertir la prisión preventiva que había sido dictada inicialmente por riesgo de fuga. Pese a la excarcelación, el proceso por "injuria racial" continuará su curso en los tribunales brasileños.
Páez había sido arrestada días atrás en el exclusivo barrio de Ipanema, luego de ser señalada por testigos y víctimas de haber realizado gestos discriminatorios dirigidos hacia trabajadores y ciudadanos brasileños.
La Justicia brasileña dispuso en las últimas horas la inmediata liberación de Agostina Páez, la abogada argentina de 29 años que se encontraba detenida en la ciudad de Río de Janeiro tras ser imputada por realizar gestos racistas en la vía pública. La resolución fue confirmada por su abogado defensor, Sebastián Robles, quien en contacto con medios nacionales ratificó que la joven podrá abandonar la unidad carcelaria donde se encontraba recluida, tras un exitoso planteo de habeas corpus.
Páez había sido arrestada días atrás en el barrio de Ipanema, luego de ser señalada por testigos y víctimas de haber realizado gestos discriminatorios (específicamente imitando a un mono) dirigidos hacia trabajadores y ciudadanos brasileños. El incidente, que fue captado por cámaras de seguridad y denunciado de inmediato, activó el estricto protocolo de la "Ley del Racismo" que rige en el país vecino, la cual ha endurecido severamente las penas y los procesos para este tipo de delitos en los últimos años.
La situación procesal de la joven letrada se había complicado inicialmente cuando un tribunal de primera instancia dictó la prisión preventiva. El argumento principal de la fiscalía radicaba en que, al ser una ciudadana extranjera en calidad de turista, existía un "peligro inminente de fuga" que obstaculizaría el normal desarrollo del proceso penal.
Sin embargo, el equipo legal de Páez centró su estrategia en demostrar que la medida era "desproporcionada" para el delito imputado y que existían mecanismos alternativos para asegurar su comparecencia.
Sebastián Robles explicó que la orden de liberación responde a un análisis más exhaustivo de las garantías constitucionales. Según trascendió, la Justicia impuso una serie de medidas cautelares que Páez deberá cumplir a rajatabla para mantener su libertad ambulatoria mientras dure la instrucción de la causa. Entre ellas, se encontraría la prohibición de abandonar el país sin previa autorización judicial y la obligación de presentarse periódicamente ante el juzgado interviniente.
Capturas del polémico video donde la abogada se Páez realizó gestos discriminatorios dirigidos hacia trabajadores y ciudadanos brasileños.
El endurecimiento de las penas en Brasil
El caso de Agostina Páez tomó relevancia regional debido al contexto legal de Brasil. Desde 2023, el gobierno de aquel país equiparó el delito de "injuria racial" con el de "racismo", lo que implica que el hecho es ahora imprescriptible y, en muchos casos, no permite la libertad bajo fianza inmediata. Este cambio legislativo busca desalentar las conductas discriminatorias, especialmente frecuentes en eventos deportivos y zonas turísticas de alta concurrencia.
La detención en Ipanema se produjo en un momento de especial sensibilidad política y social respecto a la discriminación racial en el estado de Río de Janeiro. Fuentes cercanas al caso indicaron que, si bien la liberación es un alivio para la familia de la abogada, el proceso no se detiene. Páez enfrenta una posible condena que podría incluir penas de prisión efectiva, dependiendo del grado de responsabilidad que se determine en el juicio oral y público.
El equipo legal de Páez centró su estrategia en demostrar que la medida era "desproporcionada" para el delito imputado y que existían mecanismos alternativos para asegurar su comparecencia.
El impacto en las relaciones consulares
A lo largo de su detención, la abogada contó con asistencia consular argentina, que supervisó que se respetaran sus derechos fundamentales durante el tiempo que permaneció incomunicada en la comisaría carioca. Este jueves, Páez difundió un mensaje a través de sus redes sociales: “Se están vulnerando todos mis derechos, estoy desesperada, estoy muerta de miedo y hago este video para que se haga eco de la situación que estoy pasando”, expresó.
La liberación marca un nuevo capítulo en este incidente que ha vuelto a poner en agenda el comportamiento de los turistas argentinos en el exterior y las graves consecuencias legales que acarrea el racismo en territorio brasileño.