El presidente de la Nación Argentina, Javier Milei, regresó de su viaje exprés a Hungría, donde reforzó su línea conservadora y estrechó lazos con un dirigente de controversia en la actual política europea.

El presidente argentino habló nuevamente en la CPAC. Su relación con Orban y el discurso focalizado en Europa.

El presidente de la Nación Argentina, Javier Milei, regresó de su viaje exprés a Hungría, donde reforzó su línea conservadora y estrechó lazos con un dirigente de controversia en la actual política europea.

Justamente la excusa del encuentro fue la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC) en Budapest del pasado sábado, donde el hombre de La Libertad Avanza no sólo reforzó sus intenciones de potenciar su figura fuera de las fronteras, sino también acompañó el discurso del primer ministro húngaro.
Sobre las conclusiones de esta visita y apreciaciones sobre el futuro del presidente Milei, habló en CyD Litoral Joaquín Bernardis del Observatorio de Política Internacional (OPI).
Joaquín Bernardis la describió como “una agenda bastante centrada en su figura”, ya que no se trató de un viaje estrictamente protocolar u orientado a relaciones diplomáticas concretas entre ambos países.

“Fue una visita también bilateral, en cierto punto, junto a su par Víctor Orbán, el primer ministro de Hungría, una figura muy particular en Europa y muy criticada por sus estrechos vínculos con Rusia”, comentó Bernardis sobre el líder húngaro.
El licenciado en Relaciones Internacionales reforzó otro concepto del viaje, por fuera de la propia agenda del CPAC, que tiene que ver con el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE): “También se buscó, si uno lee los distintos comunicados de la cancillería o las declaraciones del canciller Pablo Quirno, una visita en el marco del acuerdo Mercosur Unión Europea”.

“También hace unos días se trascendió que, por lo menos por parte de los europeos, se va a aprobar provisoriamente el acuerdo y va a entrar en vigor el primero de mayo”, recordó Bernardis.
De lo que fue la agenda específica de Milei, estuvo muy centrada en posicionar su gestión a nivel europeo e internacional, recibiendo un doctorado Honoris Causa por la Universidad de Ludovica de Budapest y tuvo un encuentro bilateral con el presidente con el presidente de Hungría, definido por el columnista de CyD como “un cargo más protocolar, más simbólico”.
“Obviamente tuvo una agenda bilateral con su par Víctor Orbán, muy centrado en distintos temas en común como pueden ser los vínculos políticos que los une. Recordemos que Víctor Orbán fue uno de los líderes que estuvo en la cuando asumió Milei la presidencia”, detalló el experto.
A pesar de que aún le resta un camino de poco menos de dos años de gestión y sostiene la posibilidad constitucional de una reelección, Bernardis pone sobre la mesa la figura futura de Javier Milei.
Indicó que este tipo de viajes es “algo muy importante para lo que para la agenda un poco más ideológica que tiene el presidente y tal vez de posicionamiento post presidencia” y aclaró: “También hay que analizarlo desde esa óptica”.

Según Bernardis, se trata de “una agenda muy alineada o un discurso muy alineado con lo que es la extrema derecha global. Por ejemplo, tocó temas de inmigración propio de los europeos, que eso tal vez a nosotros nos trascienda totalmente en términos de cómo nos afecta la inmigración europea”.
Conectando con su visita previa a España, donde fue recibido por Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, Milei dejó varias “indirectas” a Pedro Sánchez criticando su política migratoria.
La figura de Estados Unidos no se escapa en casi ninguno de sus encuentros. El especialista en política internacional indicó que por otro lado “se buscó establecer como una buena política de estado la Junta de Paz, este organismo internacional que fue creado por Donald Trump y claramente cuenta con el apoyo tanto de Hungría como de Argentina”.