Un turista argentino protagonizó una insólita pero valiente escena en Santiago de Chile: luego de ser estafado por un falso cambista en el centro de la ciudad, corrió al delincuente por varias cuadras hasta alcanzarlo y entregarlo a la policía.

El joven mendocino fue víctima de una estafa en pleno centro de Santiago, pero corrió al delincuente, lo detuvo y logró recuperar los 3.000 dólares que le había entregado para cambiar.

Un turista argentino protagonizó una insólita pero valiente escena en Santiago de Chile: luego de ser estafado por un falso cambista en el centro de la ciudad, corrió al delincuente por varias cuadras hasta alcanzarlo y entregarlo a la policía.
El hecho, captado por cámaras de seguridad, ocurrió en la intersección de Paseo Ahumada y calle Huérfanos, una zona muy transitada de la capital chilena.
Nahuel, un joven de 23 años oriundo de Mendoza, había viajado con amigos a Chile para realizar compras. En pleno centro, se encontró con un grupo de supuestos “arbolitos” que ofrecían una cotización más conveniente que las casas de cambio oficiales.
“Nos endulzaron el oído y caímos”, relató el joven a medios locales. Según explicó, el lugar parecía legítimo: “Usaban camisa, pantalón, cinturón, zapatos. Había una calculadora y gente esperando. Era una casa de compra y venta de oro. En Argentina son así”, agregó.
Convencido, entregó 3.000 dólares al cambista. En ese momento, uno de los hombres escapó con el dinero, dando inicio a una inesperada persecución.

Lejos de quedarse paralizado, Nahuel reaccionó al instante y salió corriendo detrás del estafador. La escena quedó registrada por las cámaras de seguridad de la zona. Tras varios minutos de persecución, logró alcanzarlo, reducirlo y retenerlo hasta que llegó la policía chilena.
Gracias a su rápida reacción, la policía pudo recuperar la totalidad del dinero. El delincuente fue detenido y puesto a disposición de la justicia local.

Luego del susto, Nahuel dejó una reflexión para otros turistas argentinos que visitan Chile: “Hay que cambiar sí o sí en las casas de cambio, y que no te manden para otro lado. Tiene que ser ahí, sí o sí”.
Su testimonio pone el foco en un problema recurrente para turistas: la presencia de cambistas informales que operan en zonas céntricas, muchas veces con fachadas engañosas que imitan comercios legales.

Este tipo de estafas no es nuevo en Santiago de Chile. Las zonas céntricas como el Paseo Ahumada y alrededores son frecuentadas por cambistas informales que, con apariencias profesionales y locales que simulan ser comercios habilitados, engañan a turistas desprevenidos.
Las autoridades locales han emitido advertencias en reiteradas ocasiones, pero la práctica persiste, especialmente en temporadas altas con afluencia de visitantes argentinos.
El hecho tuvo un final feliz gracias al coraje del joven, pero sirve como advertencia para quienes planean viajar al país vecino. Cambiar dinero en lugares habilitados y evitar operaciones en la vía pública es clave para evitar este tipo de estafas.