El 31 de mayo de 1926, los lectores de El Litoral abrían el diario y encontraban una ventana directa al mundo. Gracias a los servicios telegráficos internacionales, las noticias llegaban a Santa Fe apenas horas después de producirse en distintos puntos del planeta.
31 de mayo de 1926: así era el mundo hace cien años, visto a través de El Litoral
A un siglo de distancia, aquella portada permite observar un mundo que ya se encontraba profundamente interconectado. Gracias a los cables telegráficos, los santafesinos podían seguir la evolución de los conflictos políticos europeos, aventuras aéreas transcontinentales, competencias deportivas multitudinarias y acontecimientos ocurridos a miles de kilómetros de distancia.

Golpes de Estado, elecciones presidenciales, conflictos armados, competencias deportivas y grandes hazañas de la aviación compartían espacio en una misma portada.

Entre todas ellas sobresalía una que simbolizaba el espíritu de una época fascinada por la conquista de los cielos: el avance del avión argentino Buenos Aires en su ambicioso raid entre Nueva York y Buenos Aires.
El avión “Buenos Aires” avanzaba hacia Sudamérica
La aviación ocupaba un lugar privilegiado en las páginas de El Litoral de aquel lunes de 1926. El diario seguía con atención el raid protagonizado por los aviadores argentinos Duggan y Olivero, quienes intentaban unir Nueva York con Buenos Aires en una travesía que despertaba admiración a ambos lados del continente.
Desde Cuba informaban que las autoridades navales habían comunicado a los pilotos que “las condiciones del tiempo son favorables”, mientras el mecánico Campanelli había inspeccionado la aeronave y asegurado que se encontraba “en perfectas condiciones”.
Horas después llegaba la noticia esperada: “Llegó el avión ‘Buenos Aires’, procedente de Guantánamo. Piensan seguir para San Juan de Puerto Rico”, informaba el despacho enviado desde Puerto Príncipe, Haití.
La información revelaba además las dificultades que enfrentaban los pioneros de la aviación. El día anterior habían intentado realizar el mismo trayecto, pero se vieron obligados a regresar por las malas condiciones meteorológicas antes de alcanzar la isla de Haití.

La fascinación por los vuelos de larga distancia no se limitaba a América. Desde Japón llegaban noticias sobre el aviador danés Botved, quien estaba a punto de completar el raid Copenhague-Tokio. El diario señalaba que, si el tiempo lo permitía, realizaría al día siguiente la última etapa de una travesía considerada extraordinaria para la época.
También se informaba sobre el regreso a España del aviador Martínez Gallarza, despedido por una multitud en Manila tras concluir otra destacada aventura aérea.
La aviación era sinónimo de progreso, audacia y modernidad. Cada etapa completada por estos pilotos era seguida casi en tiempo real por los lectores santafesinos.
Varsovia y una elección presidencial que terminó en renuncia
Mientras los argentinos seguían la aventura del avión Buenos Aires, Europa observaba con atención una crisis política en Polonia.
Los cables enviados desde Varsovia relataban una situación de enorme tensión. El Parlamento había sido rodeado por fuertes medidas de seguridad para evitar un presunto complot contra el mariscal Józef Piłsudski, líder de la reciente revolución que había alterado el escenario político del país.
Según informaba El Litoral, las autoridades habían restringido incluso la circulación de peatones en las inmediaciones del edificio legislativo y miles de simpatizantes socialistas habían llegado a la capital para respaldar al militar.
La Asamblea Nacional terminó eligiendo presidente a Piłsudski con 292 votos. Sin embargo, la noticia dio un giro inesperado cuando el líder polaco rechazó el cargo. El diario informaba que había declinado “irrevocablemente” la designación porque la Constitución no otorgaba al presidente la facultad de disolver el Parlamento.
La crisis obligó a convocar una nueva elección para el día siguiente.
Deportes: velocidad, multitudes y un histórico combate de boxeo
Las noticias deportivas también reflejaban el entusiasmo de los años veinte por las grandes competencias.
Desde Indianápolis se informaba sobre la tradicional carrera automovilística de las 500 Millas, uno de los eventos más importantes del calendario internacional. El cable destacaba que una “multitud inmensa” se había reunido para presenciar la prueba y calculaba la asistencia en más de 150.000 personas.

Participaban 28 pilotos estadounidenses y los premios alcanzaban los 100.000 dólares, una suma considerable para la época.
El boxeo también ocupaba un lugar destacado. Desde la frontera entre Estados Unidos y México se informaba que el neoyorquino Bob Lawson había derrotado por nocaut técnico al legendario Jack Johnson, ex campeón mundial de los pesos pesados y una de las figuras más célebres del deporte mundial durante las primeras décadas del siglo XX.
Ceremonias patrióticas y actos oficiales en Italia
Las páginas internacionales de El Litoral también mostraban una intensa actividad política y ceremonial en Italia.
Los despachos describían reuniones patrióticas y manifestaciones realizadas en distintas ciudades del país. El ministro del Interior, Luigi Federzoni, participó en la inauguración del congreso de la Unión de las Provincias Italianas y colocó una corona sobre las tumbas de italianos ejecutados por Austria durante la Primera Guerra Mundial.
Al mismo tiempo, el ministro de Hacienda, Giuseppe Volpi, ofrecía conferencias sobre la consolidación de las deudas de guerra, mientras el príncipe heredero Humberto encabezaba actos conmemorativos en Florencia y otras localidades.
La cobertura reflejaba cómo el nacionalismo y las ceremonias públicas ocupaban un lugar central en la Italia de los años veinte.
Un mundo conectado por el telégrafo
Más allá de las noticias principales, la edición del 31 de mayo de 1926 permite apreciar la extraordinaria amplitud de la información internacional que llegaba diariamente a Santa Fe.
Los lectores podían enterarse casi de inmediato del triunfo del golpe militar en Portugal, donde la insurrección había avanzado, según el cable de Lisboa, “sin que haya sido necesario disparar un sólo tiro”.

También seguían los acontecimientos en China, donde se anunciaba una batalla inminente cerca de Pekín y se denunciaban revueltas, saqueos y actos de bandidaje.
Desde Siria llegaba la noticia de que una corte marcial en Damasco había condenado a muerte al sultán druso El Atrach y a otros líderes rebeldes. Desde Ucrania se informaba sobre una espectacular fuga de presos en Kiev. En Alemania se debatía un aumento presupuestario para el ejército, mientras que en Uruguay comenzaban las discusiones sobre la futura sucesión presidencial.
Los cables también daban cuenta de desastres naturales. Un ciclón en Asia había provocado al menos 1.200 muertos, mientras que lluvias torrenciales y derrumbes causaban víctimas en Japón.
El 31 de mayo de 1926, el mundo parecía inmenso. Pero a través de las páginas de El Litoral, también estaba sorprendentemente cerca.









