El 24 de mayo de 1926, las páginas de El Litoral retrataban un mundo atravesado por la fascinación tecnológica, las tensiones políticas posteriores a la Primera Guerra Mundial y una aviación que comenzaba a convertirse en símbolo de modernidad y prestigio nacional.
24 de mayo de 1926: así era el mundo hace cien años, visto a través de El Litoral
A cien años de aquella edición, la tapa del diario santafesino permite reconstruir el “clima de época” de un planeta todavía convulsionado por la Primera Guerra Mundial, pero deslumbrado ante los avances técnicos y la creciente conexión entre continentes.

En aquella jornada, las noticias internacionales convivían con conflictos armados en Marruecos, ceremonias patrióticas en Italia, huelgas obreras en Gran Bretaña y hasta experimentos científicos destinados a “conservar las cintas cinematográficas por un centenar de años”. Pero el gran eje informativo era otro: la aviación.
El raid Buenos Aires-Nueva York y la fiebre mundial por volar
La edición dedicaba amplios espacios al raid protagonizado por los aviadores argentinos Duggan y Olivero, quienes habían iniciado desde Nueva York su proyectado vuelo hacia Buenos Aires. La expectativa era enorme y el tono de la cobertura transmitía admiración por aquellos pioneros del aire.

“El avión tripulado por los voladores Duggan y Olivero y por el mecánico Campanelli, partió de este puerto a las horas 8.04”, informaba el despacho llegado desde Estados Unidos. La crónica detallaba incluso que el aparato “corrió durante nueve minutos sobre el agua” antes de despegar definitivamente “en medio de aclamaciones de la concurrencia”.
La aviación aparecía entonces como una combinación de aventura, diplomacia y orgullo nacional. Los pilotos no sólo realizaban una hazaña técnica: también transportaban cartas dirigidas al presidente argentino Marcelo T. de Alvear y mensajes de mandatarios de Brasil, Cuba y Haití. El raid era presentado como una misión de acercamiento continental y de prestigio para la Argentina.
La cobertura seguía minuto a minuto el itinerario del hidroavión “Buenos Aires”. Horas después de la partida, desde Norfolk se informaba el descenso del aparato en Assateague, confirmando que los argentinos habían logrado completar la primera etapa del viaje.
La fiebre aeronáutica atravesaba la tapa
También se informaba sobre el raid del teniente uruguayo Farías entre Río de Janeiro y Asunción, mientras desde Madrid se anunciaba un gran homenaje para los aviadores españoles Loriga y Gallarza, protagonistas del raid Madrid-Manila. El diario ABC preparaba una recepción con presencia del rey Alfonso XIII y figuras de “las artes, ciencias, política, literatura y periodismo”.
Pero no todas las noticias aéreas transmitían entusiasmo. Desde Tokio llegaba la tragedia: “chocaron en el aire dos de esos aparatos, desplomándose a tierra”, señalaba el despacho sobre el accidente de dos aviones militares japoneses en el que murieron ambos pilotos. El progreso tecnológico convivía con los enormes riesgos de una aviación todavía experimental.
Marruecos: el desgaste del líder rebelde Abd-El-Krim
Otro de los grandes focos internacionales de la edición era la guerra del Rif, conflicto que enfrentaba a Francia y España contra las fuerzas lideradas por Abd-El-Krim en Marruecos.
La cobertura mostraba un claro tono favorable a las potencias europeas y describía un supuesto debilitamiento definitivo del movimiento rebelde. Un comunicado oficial francés hablaba directamente del “colapso del poder militar de Abd-El-Krim” y aseguraba que las tribus aliadas “se están disgregando paulatinamente”.

Sin embargo, la propia edición dejaba ver las contradicciones de la guerra y de la información en tiempos de conflicto. Mientras algunos rumores hablaban de la captura del líder rifeño, desde Londres se desmentía la versión: “No ha sido capturado Abd-El-Krim”, afirmaban los despachos provenientes de Tánger.
Las noticias describían avances militares franceses y españoles, rendiciones de tribus y declaraciones triunfalistas de los mandos militares. El general Jordana aseguraba a los periodistas: “Estoy contentísimo, pues el éxito ha superado a cuanto podíamos esperar”.
La guerra de Marruecos era una de las principales preocupaciones estratégicas europeas de la década del veinte y ocupaba diariamente espacios destacados en la prensa internacional.
Italia y el patriotismo de posguerra
A siete años del final de la Primera Guerra Mundial, Italia vivía un fuerte clima nacionalista bajo el liderazgo de Benito Mussolini. La tapa de El Litoral reflejaba ese escenario con una extensa cobertura de los actos patrióticos realizados en todo el país.
“El undécimo aniversario de la entrada de Italia en la gran guerra europea se ha celebrado en todo el reino con patrióticas ceremonias”, indicaba el despacho desde Roma.
El rey Víctor Manuel inauguró en Belluno un monumento dedicado a los veteranos alpinos muertos durante la guerra. El diario detallaba el enorme costo humano del regimiento homenajeado: “perdió en la guerra 3.600 hombres” y acumulaba numerosas condecoraciones militares.
En paralelo, Mussolini aparecía recorriendo Génova, recibiendo delegaciones obreras y participando de actos públicos. La crónica subrayaba que fue recibido por trabajadores portuarios y marineros, quienes le regalaron “un álbum firmado por unos diez mil marineros y obreros portuarios”.
La cobertura evidenciaba cómo el régimen fascista buscaba consolidar una imagen de unidad nacional apoyándose en símbolos patrióticos y en el recuerdo de la guerra.
Una historia de amor (textual)
LONDRES, 24 — El corresponsal en Atenas del “Daily Mail”, dice que el teniente Pangalos, hijo del dictador, escapóse de la isla del Mar Egeo donde habíalo confinado su padre que desaprobaba su compromiso matrimonial. El teniente hállase actualmente en Belgrado, conjuntamente con su prometida.
Deportes: fútbol rioplatense y expectativa ciclística
Las noticias deportivas también ocupaban un espacio importante en la edición del 24 de mayo de 1926. El gran atractivo era el encuentro entre Argentina y Paraguay por la Copa Chevalier Boutell.
La llegada del equipo paraguayo a bordo del vapor “Lambaré” fue recibida con expectativa en Buenos Aires, luego de que los temporales retrasaran el viaje. El partido debía disputarse en la cancha de Sportivo Barracas.
La tapa también anunciaba una carrera ciclista internacional entre equipos argentinos y uruguayos, reflejando el crecimiento del ciclismo como espectáculo popular en el Río de la Plata.
Crisis políticas, huelgas y temores revolucionarios
Más allá de la aviación y el deporte, la edición ofrecía una radiografía de un mundo políticamente inestable.
Desde Varsovia llegaban noticias sobre el mariscal Józef Piłsudski y las tensiones políticas en Polonia. El dirigente ordenaba la desconcentración de tropas “para demostrar que no tiene intenciones dictatoriales”, mientras crecían los temores por movimientos militares en la frontera con Lituania.

En Cuba, las autoridades reforzaban la seguridad de la embajada estadounidense ante posibles atentados en represalia por la condena a muerte de Sacco y Vanzetti, caso que movilizaba protestas internacionales.
En Gran Bretaña continuaba la histórica huelga minera de 1926, una de las mayores crisis laborales británicas del siglo XX. Y desde China se informaba sobre un ataque contra el cónsul británico en Swatow en medio de la agitación política y el crecimiento de movimientos comunistas.
La economía también ocupaba un lugar central. Francia debatía fórmulas para estabilizar el franco y permitir nuevamente la circulación de oro, mientras Suecia discutía un tratado comercial con Alemania.
A cien años de aquella edición, la tapa de El Litoral permite observar un mundo que buscaba dejar atrás la devastación de la Gran Guerra, pero que seguía marcado por conflictos militares, tensiones ideológicas y profundas transformaciones tecnológicas.
En ese escenario, la aviación aparecía como la gran promesa del futuro: una conquista moderna capaz de unir continentes y alimentar la imaginación de una época fascinada con el progreso.









