Un avión con 55 personas se estrelló en el Océano Índico
La aeronave, un Fokker 50 de la empresa Starsky Aviation había despegado de Mogadiscio. Tras un desperfecto técnico, el piloto logró en una maniobra desesperada, llevar la máquina hacia la costa del Océano Índico. Todos los ocupantes resultaron ilesos.
La tripulación inició una maniobra de emergencia para intentar regresar a la pista, pero el avión terminó desviándose hacia la zona costera.
Una tragedia aérea de magnitudes impredecibles se transformó este martes en un verdadero milagro en las costas de África Oriental. Un avión de pasajeros con 55 personas a bordo (entre pasajeros y tripulación) se estrelló en una playa de Somalia tras experimentar fallas mecánicas poco después de despegar. A pesar del fuerte impacto, que dejó a la aeronave parcialmente destruida, las autoridades confirmaron que no se registraron fallecidos ni heridos de gravedad.
Emergencia en el aire
El incidente ocurrió en horas de la mañana (hora local) de este 10 de febrero de 2026. El vuelo, operado por la aerolínea Starsky Aviation, había partido desde el Aeropuerto Internacional Aden Adde, en Mogadiscio, con destino a la ciudad de Galkayo.
Según los primeros reportes de la Autoridad de Aviación Civil de Somalia (SCAA), la aeronave —un turbohélice Fokker 50— presentó dificultades técnicas apenas 15 minutos después de haber iniciado el ascenso. Ante la imposibilidad de mantener la altitud y con el riesgo inminente de una caída en zona urbana, la tripulación inició una maniobra de emergencia para intentar regresar a la pista, pero el avión terminó desviándose hacia la zona costera.
Una tragedia aérea de magnitudes impredecibles se transformó este martes en un verdadero milagro en las costas de África Oriental.
Aterrizaje forzoso en la arena
Testigos presenciales en la playa de Jasiira relataron momentos de extrema tensión al ver al avión volar a una altura inusualmente baja. La máquina terminó impactando en la orilla del Océano Índico, donde el fuselaje sufrió daños severos: una de sus alas se desprendió por completo y el motor derecho resultó destruido.
Sin embargo, la pericia de los pilotos y la superficie arenosa parecen haber amortiguado el golpe lo suficiente para permitir una evacuación inmediata. En videos que circulan por redes sociales, se observa a los 55 ocupantes abandonar la cabina por sus propios medios y caminar sobre la playa, alejándose del aparato en medio de un estado de shock pero sin lesiones visibles.
Equipos de emergencia, bomberos y fuerzas de seguridad del complejo de la ONU —cuya base se encuentra cercana al aeropuerto— se desplazaron rápidamente al lugar para asegurar el perímetro y prevenir un posible incendio por derrame de combustible.
Ahmed Moalim, director de la SCAA, informó que se ha iniciado una investigación técnica para determinar las causas exactas del fallo. "La prioridad absoluta fue la evacuación. Ahora los peritos trabajarán sobre la caja negra y los restos del avión para entender qué falló en los motores del Fokker 50", señaló el funcionario.
La aeronave —un turbohélice Fokker 50— presentó dificultades técnicas apenas 15 minutos después de haber iniciado el ascenso.
Un escenario repetido
Este tipo de incidentes no son ajenos a la región, donde la infraestructura aérea y el mantenimiento de flotas regionales suelen estar bajo la lupa internacional. No obstante, la resolución de este martes se inscribe en las crónicas de lo "imposible", recordando a otros aterrizajes de emergencia exitosos en el agua o costas que, contra todo pronóstico, terminaron sin pérdidas humanas.