Un vuelo de United Airlines que realizaba el trayecto entre San Francisco y San Diego se convirtió en el centro de una investigación federal tras reportar una colisión con un dron en pleno vuelo. El hecho tuvo lugar este miércoles por la mañana, cuando el Boeing 737-800, que transportaba a 48 pasajeros y seis tripulantes, se encontraba a unos 900 metros de altura iniciando su aproximación final.
Un avión de United Airlines reportó el choque con un dron en pleno descenso en San Diego
El incidente ocurrió a 3.000 pies de altura mientras la aeronave, un Boeing 737 con más de 50 personas a bordo, iniciaba las maniobras de aterrizaje. Pese al impacto, no se registraron heridos y el avión aterrizó de manera segura.

El piloto de la aeronave dio aviso inmediato a la torre de control tras visualizar un objeto pequeño, de color rojo brillante, que impactó contra el fuselaje. 'Era tan pequeño que no pude distinguirlo... era rojo y brillante', describió el comandante según se desprende de las grabaciones de seguridad de SoCal Approach.

Investigación en curso
Aunque el vuelo 1980 logró tocar tierra a las 8.28 sin mayores complicaciones, la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos tomó cartas en el asunto. El foco de la preocupación radica en la zona del incidente: un espacio aéreo restringido donde la operación de dispositivos recreativos está terminantemente prohibida por encima de los 120 metros.

Desde la aerolínea confirmaron que, tras una inspección técnica exhaustiva realizada por el equipo de mantenimiento en tierra, no se hallaron daños estructurales ni en los motores que pusieran en riesgo la aeronavegabilidad del equipo. Sin embargo, la presencia de este tipo de dispositivos en rutas de aproximación comercial vuelve a encender las alarmas sobre la seguridad operacional.

Riesgos en el cielo
Este suceso se suma a una serie de incidentes recientes en la aviación civil que ponen bajo la lupa la convivencia entre drones y vuelos comerciales. Expertos en seguridad aeronáutica advierten que, a pesar del tamaño reducido del objeto reportado en San Diego, un choque a la velocidad de crucero de un avión comercial puede derivar en consecuencias graves si el impacto se produce en áreas sensibles como las turbinas o el parabrisas de la cabina.
Por el momento, las autoridades no han logrado identificar al operador del dron, mientras se analizan los registros de radar para determinar el punto exacto de origen del dispositivo. El caso permanece abierto bajo la supervisión de la FAA, que busca endurecer las sanciones para quienes operen naves no tripuladas en zonas de exclusión aeroportuaria.








