Brasil terminó finalmente de votar este domingo a las 19 y entró en la etapa decisiva de un balotaje que llegó empatado en las encuestas y sumó, sobre la hora, una inédita prórroga judicial que obligó a interrumpir la totalización de los sufragios.
Cerraron las urnas en Brasil y comienza un conteo marcado por una prórroga inédita
Terminó a las 19 el horario extraordinario dispuesto por la Justicia y el TSE quedó en condiciones de retomar la difusión de resultados entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro. Antes de suspenderla, apenas había contabilizado 0,25% de las secciones. La autoridad electoral estima que podría haber una definición entre las 20.30 y las 21.

El Tribunal Superior Electoral había comenzado a publicar resultados a las 17, el horario de cierre originalmente previsto, pero detuvo el proceso después de que el ministro del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin ordenara extender la votación dos horas. Hasta entonces se habían procesado apenas 1.225 de las 499.248 secciones, un 0,25%.
Esa primera fotografía mostraba a Lula da Silva con 57,66% y Flávio Bolsonaro con 42,34%, sobre solamente 335.743 votos válidos. No constituye todavía una tendencia nacional: las urnas provenían de 18 estados y el Distrito Federal, con ritmos de transmisión muy desiguales. El TSE informó que después de las 19 retomaría la recepción de boletines, la totalización y la publicación de los resultados
Problemas para reabrir las urnas
La extensión del horario terminó siendo más compleja que la decisión inicial. Zanin había dispuesto que todo el país pudiera votar hasta las 19 después de las denuncias por falta de transporte público, principalmente en Bahía, y los reclamos de Flávio Bolsonaro por temporales que dificultaron el acceso a las urnas en estados del sur. Consideró que la gravedad de las situaciones justificaba mantener abiertas las secciones dos horas más.
Pero cuando se conoció la resolución, muchas mesas ya habían cerrado.

Las urnas electrónicas que habían finalizado el proceso no podían volver a habilitarse. Zanin debió aclarar posteriormente que la prórroga alcanzaría únicamente a aquellas secciones que todavía permanecieran abiertas, mientras los votos de las ya cerradas serían contabilizados normalmente. El presidente del TSE, Kassio Nunes Marques, adoptó esa misma instrucción.
La situación generó confusión entre autoridades de mesa y tribunales regionales. En Paraná, por ejemplo, 87,4% de los locales ya había terminado la votación antes de que pudiera aplicarse la extensión.
El conflicto que originó todo comenzó en Salvador, donde la Justicia Electoral detectó una reducción del transporte público y ordenó restablecer la flota. La campaña de Lula denunció que fueron obligados a parar por parte de sectores de Bolsonaro. Mientras comienza el escrutinio también se inicia la investigación sobre los hechos que obligaron a esta extensión del horario electoral.
Datos parciales que dicen poco
El 57,66% inicial de Lula es, por ahora, apenas un dato estadístico.
La experiencia brasileña muestra que la ubicación de los candidatos puede modificarse con fuerza según el orden en que ingresan los boletines de las distintas regiones. En la primera vuelta de este mismo año, Bolsonaro llegó a aventajar a Lula por alrededor de nueve puntos durante el escrutinio y terminó ganando por solamente 1,87 punto.
El resultado final de aquel 4 de octubre fue de 47,03% para Flávio Bolsonaro y 45,16% para Lula, una diferencia cercana a 2,2 millones de votos.

También ocurrió en 2022. Jair Bolsonaro encabezó buena parte del conteo del balotaje hasta que Lula pasó al frente cuando se había procesado alrededor de dos tercios de las urnas.
Por eso habrá que esperar ahora a que entren en volumen San Pablo, Minas Gerais, Río de Janeiro y los estados del Nordeste antes de leer políticamente los porcentajes.
De las encuestas a los votos
La incertidumbre no apareció este domingo. Los últimos sondeos habían ubicado a Bolsonaro con 51% de los votos válidos y a Lula con 49%, una diferencia comprendida dentro del margen de error y consistente con la paridad que dejó la primera vuelta.

Más de 158,7 millones de brasileños estaban habilitados para votar en esta segunda vuelta. Además de presidente, seis distritos definieron gobernador.
El TSE estimó durante la tarde que, una vez retomada la totalización, podría existir una definición matemática entre las 20.30 y las 21, aunque el horario dependerá de la velocidad con que ingresen los boletines de las casi medio millón de secciones electorales.








