En una cabaña perdida entre los bosques de Broken Bow, donde un grupo de amigos celebraba una despedida de soltero, una noche de alcohol, charla y vísperas de boda terminó convertida en escena criminal. El novio, Nolan Dain Engel, de 22 años, quedó acusado de matar de un tiro a Braden Uhlmann, de 21.
Una despedida de soltero terminó en horror en Oklahoma: el novio disparó y mató a su amigo
Lo que debía ser una escapada entre amigos antes de un casamiento terminó con un muerto, un novio acusado de homicidio y una investigación que todavía intenta reconstruir qué pasó en una cabaña alquilada en Broken Bow, Oklahoma.

El episodio ocurrió cuando agentes del condado de McCurtain acudieron a una llamada por una “muerte sospechosa” en una vivienda de la zona de Rockhill Circle. Al llegar, encontraron a un joven con una herida de bala y tomaron contacto con Engel, quien se identificó ante los primeros respondedores como el autor del disparo.
De acuerdo con los documentos judiciales citados por medios locales y nacionales, Engel estaba en la cabaña con otros tres amigos como parte de su festejo previo a la boda. En medio de la noche, según su relato, escucharon golpes y vieron la silueta de una persona afuera de la puerta principal. Entonces tomó una pistola de 9 milímetros y disparó una sola vez hacia esa sombra.

Después del disparo, Engel y otro de los presentes salieron a verificar qué había ocurrido. Fue ahí, según la reconstrucción preliminar, cuando encontraron a Uhlmann herido de gravedad en el pecho, tendido en el porche de la cabaña. Los servicios de emergencia lo trasladaron a un hospital cercano, pero murió poco después.
La investigación quedó en manos de la Oficina Estatal de Investigación de Oklahoma junto con la policía local. Por ahora, uno de los puntos que sigue sin una explicación definitiva es qué hacía exactamente Uhlmann fuera de la cabaña al momento del disparo y si formaba parte del grupo que ya estaba alojado allí o si había llegado después, incluso como una posible sorpresa para los asistentes.
Lo que sí aparece como un dato firme es que el propio Engel realizó manifestaciones espontáneas ante los agentes cuando llegaron al lugar y reconoció haber sido quien disparó. A partir de la evidencia recogida en la escena, los investigadores sostuvieron que había elementos suficientes para acusarlo formalmente de homicidio en segundo grado.

La situación judicial del joven cambió rápido. Fue arrestado e ingresado en la cárcel del condado de McCurtain, aunque luego recuperó la libertad al pagar una fianza de 250.000 dólares. La próxima audiencia del caso fue fijada para el 28 de abril.
La víctima, Braden Uhlmann, tenía 21 años y era oriundo de Minnesota. De acuerdo con su obituario, citado por medios estadounidenses, había desarrollado una vida marcada por el deporte: jugó al fútbol americano en Kilgore College y estudiaba Contabilidad en Stephen F. Austin State University, donde esperaba graduarse en diciembre.
Su familia lo recordó como un joven respetuoso, educado y querido por mucha gente fuera de su círculo íntimo.
Mientras la investigación avanza, las autoridades todavía intentan determinar cada movimiento previo al disparo, el nivel de percepción de amenaza que alegó el acusado y si hubo circunstancias que agraven o atemperen su responsabilidad penal. Entre tanto, la despedida de soltero quedó fijada en los expedientes por lo que realmente fue: el punto exacto en el que una boda inminente se convirtió en una tragedia.









