Canadá propuso al Reino Unido sumarse a la alianza económica que negocia con la Unión Europea, en una iniciativa que busca estrechar la cooperación entre países que, según Ottawa, comparten intereses y valores en un escenario internacional marcado por mayores tensiones comerciales y geopolíticas.
Canadá busca incorporar al Reino Unido a su nueva alianza con la UE
El ministro canadiense de Finanzas, François-Philippe Champagne, planteó que el Reino Unido se incorpore a la alianza económica que Ottawa busca establecer con la Unión Europea. La propuesta se conoce después de que Bruselas ofreciera a Canadá convertirse en su primer “miembro asociado”.


La propuesta fue formulada por el ministro canadiense de Finanzas, François-Philippe Champagne, durante una entrevista difundida este lunes por la televisión pública británica. El funcionario había participado durante el fin de semana en una reunión informal de ministros de Economía y Finanzas de la UE, celebrada en Irlanda, país que actualmente ejerce la presidencia rotatoria del bloque.
Champagne sostuvo que las denominadas “potencias medias” deberían profundizar su cooperación para afrontar los cambios en la economía y la seguridad internacional.

“Todo esto tiene que ver con construir una alianza de futuro”, afirmó el ministro. En ese sentido, señaló que Canadá y el Reino Unido mantienen una visión similar sobre distintos asuntos internacionales y planteó la posibilidad de avanzar en una cooperación más estrecha.
“Somos independientes y soberanos, pero somos más fuertes juntos”, sostuvo, en línea con declaraciones anteriores del primer ministro canadiense, Mark Carney.
Canadá, ante una nueva relación con Bruselas
La iniciativa se produce pocos días después de que la Comisión Europea planteara la posibilidad de que Canadá se convierta en el primer “miembro asociado” de la Unión Europea. Por el momento, no se conocen los detalles de cómo se estructuraría esa figura ni cuál sería su alcance institucional y económico.
Durante la reunión celebrada en Dublín, Champagne afirmó que Canadá está dispuesto a actuar como un “socio fiable” de la UE y a incorporar una perspectiva transatlántica a los debates del bloque.

La eventual asociación representaría un nuevo nivel de cooperación entre Canadá y la Unión Europea, que ya mantienen vínculos comerciales y políticos. La propuesta de Ottawa busca ahora ampliar ese esquema mediante la incorporación del Reino Unido.
El planteo también se inscribe en el proceso de redefinición de las relaciones económicas de Canadá con sus principales socios internacionales.
La relación con Estados Unidos, en el centro del cambio
Durante las últimas décadas, la economía canadiense estuvo fuertemente vinculada a Estados Unidos, su principal socio comercial. Esa relación se encuentra atravesada actualmente por las políticas arancelarias impulsadas por el presidente estadounidense Donald Trump y por las tensiones en torno al comercio bilateral.
Ante ese escenario, el Gobierno de Mark Carney busca diversificar los vínculos comerciales y reducir la dependencia de un único mercado.

Carney ya había planteado esta estrategia en enero, durante el Foro Económico Mundial de Davos, donde sostuvo que las “potencias medias” deben actuar de manera coordinada frente a un escenario internacional en transformación.
La propuesta canadiense de incorporar al Reino Unido a una eventual alianza con la UE abre así una nueva vía de cooperación entre Ottawa, Londres y Bruselas, aunque todavía resta definir qué alcance concreto tendría el esquema y cómo se compatibilizaría con las relaciones comerciales existentes de cada uno de sus integrantes.








