Durante unos 600 años, una estructura de piedra permaneció cerrada en medio de Chan Chan, la antigua capital del reino Chimú. El paso del tiempo no alcanzó para borrar lo que había en su interior: una tumba con restos humanos y objetos de metal que ahora permite acercarse a la vida y las prácticas funerarias de una de las grandes culturas preincaicas de Perú.
Hallaron una tumba intacta después de 600 años y revelaron secretos de la élite Chimú
Una estructura funeraria permaneció protegida durante siglos en Chan Chan, Perú. Contenía 38 individuos y objetos de metal vinculados a la élite Chimú.

El hallazgo se produjo en el conjunto amurallado Utzh An, antiguo Palacio Gran Chimú, en Trujillo, región de La Libertad. Allí, los arqueólogos encontraron una plataforma funeraria de casi 17 metros de lado y cinco metros de altura.
En su interior había una cámara central y otras dos laterales. El conjunto conservaba restos de 38 individuos y distintos objetos, entre ellos piezas fabricadas en cobre y oro. La conservación del lugar constituye uno de los aspectos más relevantes del descubrimiento.

Fuera del alcance de saqueadores
La plataforma había permanecido protegida por grandes rellenos de piedra. Esa característica habría impedido que los saqueadores accedieran fácilmente a las cámaras funerarias, algo que no ocurrió con otros enterramientos de la región.
Entre los restos apareció un personaje principal cuyo cráneo presenta un pigmento rojo. Los especialistas analizarán el material para determinar si se trata de cinabrio, un mineral compuesto por sulfuro de mercurio.

El responsable del proyecto, el arqueólogo Jorge Meneses Bartra, señaló que buena parte de la información disponible sobre los entierros de las élites Chimú procede de estructuras que fueron saqueadas, piezas conservadas en museos o colecciones privadas.
Los trabajos comenzaron cuatro años atrás, cuando los investigadores detectaron una pequeña depresión en la superficie. Las excavaciones se retomaron en mayo y permitieron avanzar hasta localizar la entrada a la cámara funeraria.
La distribución de los restos y los objetos encontrados permitirá estudiar no solamente quiénes fueron enterrados allí, sino también las prácticas asociadas a la muerte y las diferencias existentes dentro de aquella sociedad.

Lo que todavía permanece bajo Chan Chan
La cultura Chimú se desarrolló en la costa norte de Perú entre los años 900 y 1470, antes de ser incorporada al Imperio inca. Chan Chan fue su principal centro político y uno de los mayores símbolos de su poder.
El individuo principal presenta una característica particular: sus huesos no están completos, a diferencia de los demás cuerpos. Los investigadores consideran que podría estar relacionado con prácticas de reenterramiento conocidas en sociedades andinas, que incluían el traslado de momias o partes de sus osamentas.
El equipo que intervino en el descubrimiento está integrado por 98 personas, entre arqueólogos, topógrafos, conservadores, fotógrafos, ingenieros civiles y obreros. Las próximas tareas estarán orientadas al análisis de los materiales y la conservación de los objetos recuperados.

El descubrimiento también abre una pregunta sobre todo aquello que todavía permanece oculto en Chan Chan. El área arqueológica alcanza las 1.414 hectáreas y, hasta el momento, se excavó menos del 7% de su superficie.
Los trabajos sobre esta tumba finalizarán en los próximos días, antes de la llegada de las lluvias fuertes previstas para noviembre. Mientras tanto, los investigadores continuarán estudiando un hallazgo que permaneció protegido durante seis siglos y que ahora vuelve a contar parte de la historia de los Chimú.









