Ciclón Gezani deja al menos 59 muertos y miles de evacuados en Madagascar
El fenómeno meteorológico provocó inundaciones, daños masivos en viviendas e infraestructura y dejó a cientos de miles de personas afectadas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Comité Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja ya aprobaron fondos de ayuda para apoyar la respuesta humanitaria en las zonas más afectadas.
Los daños que dejó el ciclón Gezani en la ciudad portuaria de Toamasina, Madagascar. REUTERS/Stringer
El ciclón Gezani tocó tierra el 10 de febrero de 2026 en la costa este de Madagascar con vientos extremadamente fuertes que superaron los 185 km/h y ráfagas cercanas a los 270 km/h, lo suficiente como para arrancar techos, derribar árboles y provocar inundaciones generalizadas.
Según el balance actualizado, 423.986 personas han sido catalogadas como afectadas por el desastre en 25 distritos de cinco regiones, con miles de viviendas dañadas, inundadas o completamente destruidas.
Según el balance actualizado, 423.986 personas han sido catalogadas como afectadas por el desastre en 25 distritos de cinco regiones. REUTERS
Impacto humano: víctimas, heridos y desplazados
Las autoridades malgaches informaron que 59 personas murieron como consecuencia directa de las intensas lluvias y vientos que acompañaron al ciclón. Además, 15 personas continúan desaparecidas y 804 resultaron heridas, muchas de ellas por derrumbes de estructuras o inundaciones repentinas.
El ciclón también provocó el desplazamiento de 16.428 habitantes, quienes debieron abandonar sus hogares por el avance del agua o la destrucción de sus viviendas y fueron asistidos en albergues o casas de familiares y conocidos.
El balance oficial revela que 25.044 casas fueron destruidas y otras 27.756 inundadas, mientras que 49.129 estructuras más sufrieron daños significativos, incluidos centros de salud y oficinas gubernamentales.
Ante la magnitud de los destrozos, el Gobierno de Madagascar declaró el 11 de febrero el estado de desastre nacional, habilitando recursos extraordinarios y solicitando asistencia nacional e internacional para atender la crisis.
Organizaciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Comité Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja ya aprobaron fondos de ayuda para apoyar la respuesta humanitaria en las zonas más afectadas.
Ante la magnitud de los destrozos, el Gobierno de Madagascar declaró el 11 de febrero el estado de desastre nacional.
Un patrón de vulnerabilidad climática
Gezani impactó la isla apenas diez días después del paso del ciclón Fytia, que también causó decenas de muertes y desplazó a decenas de miles de personas, lo que demuestra la vulnerabilidad de Madagascar a fenómenos meteorológicos extremos.
La frecuencia e intensidad de estos eventos han puesto de relieve los efectos del cambio climático en regiones tropicales, donde las infraestructuras precarias y la falta de recursos agravan las consecuencias para comunidades enteras.
El ciclón Gezani se erige como una de las peores catástrofes naturales recientes en Madagascar, con pérdidas humanas significativas y una devastación que afectó a casi medio millón de personas. Las labores de asistencia continúan mientras la nación intenta recuperarse de un golpe doble de tormentas en pocas semanas y hace un llamado urgente a la solidaridad internacional para reconstruir hogares y servicios básicos.