Una postal tan bella como inesperada se vio en las últimas horas en Iowa, Estados Unidos: en plena tormenta invernal, el cielo adoptó un inusual color rosado que dejó sorprendidos a residentes de distintas zonas del estado.

En medio de una tormenta invernal, varias zonas de Iowa (EE.UU.) vieron cómo el cielo se teñía de un llamativo tono rosado. Especialistas explicaron que el efecto se dio por la forma en que la luz solar se dispersó cuando el sol estaba bajo en el horizonte.

Una postal tan bella como inesperada se vio en las últimas horas en Iowa, Estados Unidos: en plena tormenta invernal, el cielo adoptó un inusual color rosado que dejó sorprendidos a residentes de distintas zonas del estado.
El fenómeno se volvió tema de conversación en redes sociales, con registros que mostraron el contraste entre el temporal y esa tonalidad “de algodón” sobre el horizonte, en un contexto dominado por frío, nubes y precipitaciones.
Según explicaron expertos, el cielo rosado se produjo cuando la luz del sol —con el astro muy bajo— recorrió una mayor distancia a través de la atmósfera. Ese trayecto más largo favorece la dispersión de los tonos azules y deja que predominen los colores rojos y rosados.
A ese mecanismo se sumó otro factor clave: la presencia de nubes bajas y poco densas, que actuaron como una especie de “pantalla” y ayudaron a intensificar el efecto, amplificando la tonalidad visible desde el suelo.

Aunque la imagen parezca extraordinaria, se trata de un resultado natural de cómo se comporta la luz en determinadas condiciones meteorológicas y de horario, combinando posición del sol, partículas en el aire y nubosidad durante el temporal.