Las Fuerzas Armadas de Corea del Norte han lanzado este jueves una decena de misiles balísticos de corto alcance hacia el mar del Japón (también conocido como mar del Este), en una nueva demostración de fuerza que se produce apenas seis días después de que Seúl propusiera la celebración de conversaciones militares bilaterales para prevenir choques fronterizos.
Nueva prueba balística de Corea del Norte eleva la tensión con Corea del Sur y Japón
El régimen norcoreano intensifica la tensión regional con el decimoséptimo ensayo del año, mientras Seúl y Tokio refuerzan la vigilancia con apoyo de EE.UU.

Según ha informado el Estado Mayor Conjunto (JCS, por sus siglas en inglés) de Corea del Sur, citado por la agencia de noticias Yonhap, los proyectiles fueron detectados en torno a las 12.30 horas (hora local) tras ser disparados desde las inmediaciones de la ciudad costera de Wonsan.

Las autoridades militares surcoreanas, en estrecha cooperación con los servicios de inteligencia de Estados Unidos, han reforzado la vigilancia ante la posibilidad de nuevos lanzamientos.
Este ensayo armamentístico constituye el decimoséptimo lanzamiento de misiles balísticos llevado a cabo por el régimen norcoreano en lo que va de año, y coincide, además, con el silencio de Pyongyang ante la oferta formal presentada en septiembre por el Ministerio de Defensa surcoreano.

Seúl había propuesto a las autoridades norcoreanas retomar los contactos militares para delimitar con precisión la línea de demarcación en la zona desmilitarizada, restablecer las líneas de comunicación militar y pactar medidas de prevención contra incidentes accidentales, a raíz de un incidente en el que un soldado surcoreano resultó herido por la explosión de una mina terrestre al sur de la línea divisoria.
Por su parte, el Gobierno de Japón también ha reaccionado de a la nueva escalada militar. A través de un comunicado emitido por la oficina de la primera ministra, Sanae Takaichi, Tokio ha asegurado que destinará "todos sus esfuerzos a la recopilación y el análisis de información" para garantizar a la ciudadanía una respuesta precisa y a tiempo real.
Asimismo, el Ejecutivo japonés ha ordenado extremar las precauciones para "garantizar plenamente la seguridad de las aeronaves y los barcos" en la región, manteniendo un estado de alerta total ante cualquier eventualidad imprevista derivada de los ensayos norcoreanos.








