El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que considera lanzar ataques “a gran escala” contra Irán, incluso mayores que los iniciados el 28 de febrero. Sus declaraciones se conocieron mientras el Congreso volvió a debatir medidas para limitar la participación militar del país en el conflicto.
Mientras el Congreso intenta frenar la guerra, Trump evalúa ataques a gran escala contra Irán
La Cámara de Representantes aprobó una resolución para retirar a las tropas estadounidenses, pero el Senado bloqueó una iniciativa similar. Horas después, Trump aseguró que analiza una ofensiva mayor.

“Estoy considerando un ataque a gran escala. Más grande que nunca antes. Estoy cerca de tomar una decisión”, declaró Trump. También sostuvo que Irán todavía no había recibido “suficiente dolor”, aunque no estableció un plazo para resolver si ordenará una nueva ofensiva.
Israel podría sumarse
El mandatario afirmó que Israel “se uniría en dos minutos si se lo pidiera”, pero reconoció que una participación directa del gobierno israelí tendría consecuencias. Las fuerzas estadounidenses habían completado hasta el miércoles 12 noches consecutivas de ataques contra objetivos militares iraníes.

Los bombardeos se reanudaron después del fracaso de un memorándum de entendimiento que buscaba reabrir el estrecho de Ormuz. La escalada también alcanzó al mar Rojo, donde dos petroleros saudíes fueron atacados y el precio del barril de Brent llegó a los 100 dólares.
La Cámara pidió retirar las tropas
En paralelo, la Cámara de Representantes aprobó por 214 votos contra 208 una resolución para ordenar el retiro de las fuerzas estadounidenses involucradas en la guerra. Cuatro legisladores republicanos acompañaron a los demócratas y se apartaron de la posición oficial del partido.
La iniciativa fue impulsada por la congresista Pramila Jayapal y se apoyó en la Resolución de Poderes de Guerra de 1973. Esa norma exige que el Ejecutivo notifique al Congreso dentro de las 48 horas de iniciadas las hostilidades y solicite autorización después de 60 días.

El Senado bloqueó la propuesta
Horas después, el Senado rechazó una resolución similar por 49 votos contra 47. La republicana Susan Collins acompañó a los demócratas, mientras que el demócrata John Fetterman votó junto con los republicanos.

Ninguna de las iniciativas tenía efecto jurídico vinculante. Al tratarse de resoluciones concurrentes, no debían ser enviadas al presidente para su firma y la Casa Blanca podía continuar las operaciones sin modificar su estrategia militar.
Una disputa por los poderes de guerra
El Congreso reclama que las decisiones sobre la continuidad del conflicto deben contar con autorización legislativa. La administración Trump sostiene que el presidente dispone de facultades propias bajo el Artículo II de la Constitución.
El gobierno argumenta además que la reanudación de los bombardeos del 7 de julio abrió un nuevo período de 60 días. Legisladores de ambos partidos cuestionaron esa interpretación y recordaron que el conflicto acumula 145 días desde los primeros ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel.

El conflicto se expande
La guerra sumó nuevos frentes con el bloqueo marítimo anunciado por los hutíes de Yemen y la presión iraní sobre el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo comercializado en el mundo.
El Congreso iniciará un receso de un mes, por lo que no habrá nuevas votaciones hasta agosto. Mientras tanto, la administración estadounidense mantiene sus operaciones militares y Trump continúa evaluando la magnitud de los próximos ataques.








