En una demostración de fuerza con un fuerte impacto político, Ucrania lanzó un masivo ataque nocturno con drones que golpeó directamente una terminal petrolera y una base naval en San Petersburgo.
Drones ucranianos atacan una terminal petrolera en San Petersburgo y desafían el "Davos" de Putin
Las detonaciones alcanzaron objetivos estratégicos de almacenamiento de combustible en la ciudad natal del presidente ruso, justo en la jornada inaugural del Foro Económico Internacional.

Las explosiones y las densas columnas de humo negro empañaron el comienzo del Foro Económico Internacional (SPIEF) de este miércoles, el evento anual conocido históricamente como el "Davos ruso", con el que Vladímir Putin intenta proyectar normalidad, negocios y estabilidad económica frente a delegaciones de más de 70 países.

Golpe en el corazón de la vidriera rusa
El ataque aéreo, ejecutado a más de 1.100 kilómetros de la frontera ucraniana, representa una de las operaciones de mayor alcance en lo que va de este quinto año de conflicto bélico. La confirmación llegó de ambos lados de las líneas enemigas. Mientras el mandatario de Ucrania, Volodymyr Zelenski, reivindicó las maniobras estratégicas orientadas a desgastar la logística energética del Kremlin, las autoridades regionales rusas admitieron los impactos.

El gobernador de la región de Leningrado, Alexander Drozdenko, reportó que sus sistemas de defensa antiaérea lograron derribar 59 aeronaves no tripuladas durante la madrugada del miércoles, pero reconoció que "varias instalaciones sufrieron daños". Por su parte, el alcalde de San Petersburgo, Alexander Beglov, informó que el incidente dejó personas heridas en diferentes distritos de la metrópoli, aunque sin reportarse víctimas fatales inmediatas en la terminal. El impacto en las inmediaciones del puerto obligó además a la suspensión momentánea de los vuelos comerciales en el aeropuerto local.
Represalia y asimetría en el campo de batalla
La ofensiva de Kiev ocurre apenas horas después de que las fuerzas militares rusas descargaran una letal lluvia de proyectiles de larga distancia sobre el territorio ucraniano, con un saldo actualizado de al menos 23 civiles muertos y más de 130 heridos en ciudades clave como Kiev, Dnipró y Jersón, además de dejar a miles de personas sin suministro eléctrico.

A diferencia del esquema táctico implementado por Moscú, enfocado de manera recurrente sobre centros urbanos y redes civiles, el mando militar ucraniano concentró sus drones en infraestructuras industriales pesadas conectadas al esfuerzo bélico. De manera simultánea a lo ocurrido en San Petersburgo, se reportó otro golpe exitoso contra una planta de producción armamentística en la región rusa de Tambov.
El duro dilema político de Moscú
El "Davos ruso", estructurado este año bajo la consigna de impulsar "un futuro estable", reúne a representantes políticos y corporativos internacionales para mostrar que los mecanismos de triangulación comercial y elusión de sanciones occidentales mantienen a flote los balances de la Federación.

Sin embargo, las postales de los depósitos incendiados en la ciudad natal del propio Putin erosionan profundamente el relato oficial de control absoluto. Al trasladar el fuego a la retaguardia de la potencia invasora, Ucrania expone las fallas de cobertura en los cielos rusos y ratifica que las zonas consideradas de máxima seguridad interna por el Kremlin ya forman parte de la geografía del conflicto.








