El cierre de mayo y comienzo de junio ha sido uno de los pasajes más convulsos en Medio Oriente y para las intervenciones de las principales figuras diplomáticas involucradas.
¿Violencia reducida?: Análisis de las hostilidades entre Israel, Irán, EE.UU. y Hezbollah
Trump asegura que han cesado, en medio de reclamos al propio Netanyahu. Teherán cerró Ormuz por los ataques en Líbano.

Lo que aparentaban ser días con un avance en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, con mayor influencia en las pretensiones por parte de los asiáticos, concluyeron en una ruptura más profunda del diálogo.

El mes comenzó con un nuevo cierre total del Estrecho de Ormuz por parte de Teherán en rechazo al avance territorial de Israel con Líbano, haciendo ya explícitas sus intenciones expansionistas.
Los argumentos israelíes continúan indicando que las operaciones que incluyeron el izado de bandera en el Castillo de Beaufort, en la localidad libanesa de Arnoun, se tratan de acciones de defensa ante la presencia del grupo Hezbollah en el país vecino.
Entre medio, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, aseguró que el diálogo se restableció y se encuentra en su mejor momento, cesando las hostilidades. Este intercambio incluyó una discusión con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, al cual trató de “loco”, según Axios.
Alrededor del concepto de “hostilidades cesadas” es que habló en CyD Litoral Joaquín Bernardis del Observatorio de Política Internacional (OPI) de la UCSF.
La situación actual
“Estamos viendo estos escenarios de paz negociada y a la vez de conflictos e intercambios violentos”, resumió inicialmente Joaquín Bernardis y agregó: “Hay que entender un poco el contexto de lo que pasó por lo menos en el último mes y medio”.

“Abril fue un mes muy violento, sobre todo en la relación Israel - Líbano, donde el primero volvió a tomar la iniciativa, que no lo hacía desde aproximadamente finales de 2024”, explicó Bernardis sobre el escenario que provocó la actual discusión.
Describió además que lo hizo “tomando ataques sobre todo en la frontera y en el último tiempo lo cierto es que quiso avanzar, por lo menos de manera retórica, con incluso ya una invasión sobre Beirut”. Sobre este punto, sumó que “siempre Irán pone sobre la mesa cuando se sienta a negociar con Trump que Israel está atacando Líbano y a uno de sus aliados clave”.

“Esto claramente escaló bastante la situación y preocupó mucho, sobre todo, a los Estados Unidos. Irán también lógicamente porque es uno de sus aliados”, comentó el licenciado en Relaciones Internacionales sobre la búsqueda de paz por parte de Trump.
En relación a las complicaciones establecidas en el escenario actual, Bernardis explicó: “Irán planteó que incluso va a escalar más la situación y va a meter sobre la mesa el Mar Rojo, que es el otro estrecho que permite por lo menos evitar un apoyo a botella logística a nivel global para el el intercambio comercial”.

El Mar Rojo conecta el Mediterráneo con el Golfo de Adén que luego sale al Mar Arábigo, pasando por el estrecho de Bab al-Mandab, un sector asediado desde el noreste por los hutíes de Yemen y con un Cuerno de África cada vez más tensionado por la situación interna de Somalia y las bases militares de diversos países en Yibuti.

Sobre los plazos, Bernardis aclaró que “son muy difusos, la verdad que es muy difuso.Lo interesante es ver que desde abril había un alto al fuego entre Israel y Líbano. En teoría, pero desde ese momento llevamos más de 3000 muertos. En los papeles parece que hay planes de paz, pero en la práctica no”.
Las elecciones como plazo
El 2027 es un año electoral clave para Estados Unidos que renovará bancas del Congreso el 3 de noviembre, en medio de meses de comicios locales, y también para Israel, que el 27 de octubre debería definir su Parlamento y de allí tomar el cargo de primer ministro.
“Israel va a tener elecciones legislativas, es un muy buen motivo para Netanyahu para mantenerse en el poder y claramente choca también con las elecciones legislativas que se dirigen a los Estados Unidos en octubre”, comentó Bernardis en alusión.
“Siempre la guerra es un buen motivo para beneficiarte o, en el caso de Trump, eso es lo interesante, jugarte en contra”, concluyó el especialista.









