El conflicto entre Irán y Estados Unidos sumó este miércoles un nuevo capítulo de máxima tensión luego de que fuerzas iraníes atacaran con misiles y drones una terminal del aeropuerto internacional de Kuwait, provocando heridos, daños materiales de consideración y la suspensión total de los vuelos.
Irán atacó el aeropuerto de Kuwait y profundizó la crisis con Estados Unidos
La ofensiva con misiles y drones dejó heridos, provocó importantes daños en la principal terminal aérea kuwaití y obligó a suspender el tráfico aéreo. El ataque se produjo tras una nueva acción militar estadounidense en el estrecho de Ormuz y agrava las tensiones en una región cada vez más cerca de una escalada mayor.

Las autoridades kuwaitíes confirmaron que el ataque impactó sobre la Terminal 1, el principal centro de operaciones internacionales del país. El portavoz del Ministerio de Defensa de Kuwait, general Saud Abdulaziz Al-Atwan, calificó el hecho como una "agresión criminal iraní" y aseguró que la ofensiva dejó varias personas heridas y severos daños en las instalaciones.
Aunque el gobierno no informó el número exacto de víctimas, confirmó que todos los lesionados recibieron atención médica y que se activaron los protocolos de emergencia para garantizar la seguridad de pasajeros y trabajadores.
Como consecuencia del ataque, la autoridad de aviación civil suspendió el tráfico aéreo y desvió los vuelos hacia aeropuertos alternativos, mientras continúan las inspecciones sobre la infraestructura dañada.
La respuesta iraní a una operación de Estados Unidos
La ofensiva iraní ocurrió pocas horas después de una nueva operación militar estadounidense en la región del Golfo Pérsico.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que durante la noche del martes inutilizó al petrolero M/T Lexie, de bandera de Botsuana, mediante un misil Hellfire disparado desde una aeronave militar. Según Washington, el buque intentaba romper el bloqueo impuesto por Estados Unidos sobre los puertos iraníes y desoyó advertencias durante más de 24 horas.

La embarcación navegaba hacia la isla iraní de Kharg, una de las principales terminales petroleras de Teherán, cuando fue alcanzada por el proyectil que dañó su sistema de propulsión.
Posteriormente, las fuerzas estadounidenses informaron que también atacaron una estación de control militar iraní ubicada en la isla de Qeshm y que repelieron nuevos ataques con drones en aguas de la región.
Desde Teherán, la Guardia Revolucionaria confirmó que la ofensiva contra Kuwait fue una represalia directa por los ataques estadounidenses.
"Estas respuestas deben servir de lección", sostuvo el organismo militar iraní en un comunicado difundido por medios estatales.
Acusaciones cruzadas en el Golfo
La Guardia Revolucionaria también aseguró haber atacado el cuartel general de la Quinta Flota estadounidense en Bahréin mediante una combinación de misiles y drones.
Sin embargo, el Comando Central norteamericano negó que sus instalaciones hubieran sido alcanzadas y aseguró que las defensas aéreas interceptaron las amenazas.

Estados Unidos informó además que derribó tres drones de ataque lanzados por Irán contra embarcaciones civiles que navegaban por rutas marítimas internacionales de la región.
Mientras tanto, el Pentágono sostiene que ya son seis los barcos inmovilizados desde que comenzó el bloqueo naval contra Irán el pasado 13 de abril. Según datos oficiales, más de 120 embarcaciones fueron interceptadas o desviadas en los últimos meses.
Negociaciones en riesgo
La nueva escalada militar ocurre en momentos en que Washington intenta mantener abiertas las negociaciones con Teherán para alcanzar un nuevo acuerdo sobre el programa nuclear iraní.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, había afirmado horas antes ante el Senado que un entendimiento estaba "al alcance de la mano" y aseguró que Irán mostró disposición a discutir aspectos que hasta hace pocas semanas rechazaba negociar.
No obstante, desde Teherán el mensaje fue completamente diferente.
El canciller iraní Abbas Araghchi advirtió que las conversaciones podrían quedar suspendidas debido a las acciones militares impulsadas por Estados Unidos e Israel en distintos frentes de Medio Oriente.

"El alto el fuego entre Irán y Estados Unidos es un alto el fuego en todos los frentes. Su violación en un frente constituye una violación en todos", sostuvo el funcionario iraní.
También crece la tensión en Líbano
La crisis regional se profundiza además por la continuidad de los bombardeos israelíes sobre el sur del Líbano.
A pesar de los intentos diplomáticos impulsados por el presidente estadounidense Donald Trump para consolidar un nuevo acuerdo de cese del fuego, durante las últimas horas se registraron decenas de ataques en territorio libanés.
La Agencia Nacional de Noticias del Líbano informó que al menos seis integrantes de una misma familia murieron en un bombardeo cerca de Sidón, entre ellos dos menores de edad.

En paralelo, Israel emitió nuevas órdenes de evacuación en la ciudad de Nabatiyeh y acusó a Hezbollah de incumplir los compromisos asumidos en el marco de la tregua.
Con los ataques en Kuwait, el Golfo Pérsico vuelve a convertirse en uno de los principales focos de tensión mundial, mientras las negociaciones diplomáticas parecen alejarse cada vez más de una solución definitiva.








