Las autoridades de la República Democrática del Congo (RDC) elevaron a 473 el número de muertos y a 1.502 los casos confirmados por el brote de ébola que afecta al este del país desde el pasado 15 de mayo, según el último informe oficial del Ministerio de Comunicación y Medios.
Brote de ébola en República Democrática del Congo: ya suma 473 muertos y más de 1.500 casos
Las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo confirmaron que el brote de ébola declarado en mayo ya dejó 473 muertos y 1.502 casos confirmados. La epidemia, concentrada en el este del país pero con expansión regional, mantiene en alerta a la Organización Mundial de la Salud por su elevada letalidad y su potencial de propagación en África subsahariana.


De acuerdo con los datos actualizados hasta el 2 de julio, la enfermedad presenta una tasa de letalidad del 31,5%, en un contexto sanitario complejo que mantiene bajo seguimiento a miles de contactos estrechos y continúa tensionando la capacidad de respuesta del sistema de salud local.
Más de 1.500 casos confirmados y una letalidad del 31,5%
El boletín oficial detalla además que 628 pacientes permanecen en aislamiento u hospitalización, mientras que 213 personas lograron recuperarse. Las autoridades sanitarias indicaron que el rastreo de contactos alcanza el 81,8%, con más de 11.360 personas bajo seguimiento, una tarea clave para contener la propagación del virus.

En paralelo, se informó que continúan fortaleciendo las capacidades de atención médica, laboratorio y respuesta comunitaria, especialmente en la provincia de Ituri, epicentro inicial del brote.
El brote se expande hacia provincias vecinas y países limítrofes
El foco epidemiológico, detectado inicialmente en Ituri —zona fronteriza con Uganda y Sudán del Sur—, se expandió hacia las provincias orientales de Kivu del Norte y Kivu del Sur, ampliando el alcance geográfico de la emergencia sanitaria.

El avance del virus también tuvo impacto regional. En Uganda se confirmaron al menos 20 contagios, incluidos casos importados desde la RDC, con dos muertes registradas. En tanto, Francia reportó un caso positivo en un profesional de la salud que regresó de una misión en el país africano, lo que encendió alertas internacionales.
Una cepa de alta peligrosidad sin vacuna específica autorizada
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el brote corresponde a la cepa Bundibugyo, cuya letalidad histórica oscila entre el 30% y el 50%, y para la cual no existe actualmente una vacuna autorizada ni un tratamiento específico plenamente validado.
La OMS considera que el riesgo de expansión en África subsahariana es alto, mientras que a nivel global se mantiene en nivel bajo, aunque advierte que la evolución del brote requiere vigilancia constante.

Con este escenario, la epidemia ya es considerada una de las más graves registradas en la región en los últimos años y continúa bajo monitoreo intensivo de organismos internacionales y autoridades sanitarias locales.








