Colombia consolidó un giro político sin precedentes en su historia reciente. El candidato de derecha y outsider político, Abelardo de la Espriella, se impuso en la segunda vuelta presidencial frente a Iván Cepeda, el aspirante del oficialista Pacto Histórico.
Elecciones en Colombia 2026: el "outsider" Abelardo de la Espriella ganó un balotaje histórico
Con una participación récord, el candidato de derecha venció por menos del 1% a Iván Cepeda. En diálogo con CyD Litoral, el analista internacional Joaquín Bernardis examinó el nuevo escenario político, los complejos desafíos de gobernabilidad y el reordenamiento de alianzas en América Latina.

La jornada estuvo marcada por una participación histórica que rozó el 63% del electorado, un nivel de movilización poco habitual para el contexto colombiano.
El triunfo de De la Espriella se materializó por un margen sumamente estrecho, superando a Cepeda por casi un punto porcentual. Esta paridad extrema obligó a los comandos de campaña a mantener una estricta cautela a la espera del avance del escrutinio definitivo.
No obstante, el referente de la derecha se declaró ganador desde la misma noche del domingo, marcando el inicio de una transición inmediata hacia un modelo de país opuesto al de la gestión saliente de Gustavo Petro.

El desafío de tejer alianzas
En diálogo con CyD Litoral, el analista internacional Joaquín Bernardis analizó las implicancias de este resultado y advirtió sobre las dificultades estructurales que enfrentará el nuevo mandatario.
"No es fácil gobernar Colombia y va a ser un caso muy particular porque su sector político tiene muy poca representación, un puñado de diputados y senadores en el Congreso colombiano", explicó el especialista.
De acuerdo con Bernardis, la escasez legislativa propia obligará al nuevo Ejecutivo a diseñar una estrategia de supervivencia política basada en consensos obligados.

"Eso va a marcar seguramente una red de alianzas, de cierta manera muy similar a lo que fueron los primeros años de Javier Milei en Argentina, donde tenés que empezar a tejer alianzas para poder tener gobernabilidad porque, porque parte de sus propuestas deben pasar por el Congreso", afirmó.
El analista destacó que el éxito de la gestión dependerá de la capacidad de De la Espriella para articular acuerdos estables con el uribismo y la derecha tradicional, sectores que inicialmente parecían traccionar más votos por su cuenta pero que ahora se vuelven socios indispensables para garantizar la paz legislativa.

Nuevo eje regional
El programa de gobierno de De la Espriella contempla un quiebre radical respecto de las políticas de la administración anterior.
Entre sus ejes principales se destaca un "Plan Colombia renovado", enfocado en un fuerte avance de las Fuerzas Armadas sobre las organizaciones guerrilleras en el interior del país y la reimplantación de la fumigación aérea contra los cultivos ilegales.
A esto se le suma una ambiciosa reforma fiscal y del Estado orientada al achicamiento del gasto público. Bernardis subrayó que el triunfo del abogado penalista reconfigura el mapa geopolítico de Sudamérica, alineando a Bogotá con liderazgos de derecha radical a nivel global y continental.
"Va a haber una red de gobiernos de extrema derecha muy similares en la region junto a Kast, Javier Milei y alineados también con Donald Trump".
Sin embargo, el analista concluyó con una advertencia sobre la volatilidad del panorama regional, recordando la inestabilidad y la situación compleja que atraviesan líderes de perfiles afines en la zona, como Rodrigo Chaves en Costa Rica o el propio Kast en Chile, para consolidar sus medidas en contextos de fuerte polarización.









