El Departamento de Justicia de Estados Unidos liberó este viernes un nuevo y gigantesco lote de material vinculado al caso Jeffrey Epstein, el financista acusado de delitos sexuales cuya trama judicial y política sigue generando impacto global.

El Departamento de Justicia difundió un nuevo paquete masivo de documentos del expediente Epstein: son más de 3 millones de páginas e incluye un archivo audiovisual con miles de videos e imágenes, con extensas tachaduras y material reservado por privacidad, privilegios legales y pesquisas activas.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos liberó este viernes un nuevo y gigantesco lote de material vinculado al caso Jeffrey Epstein, el financista acusado de delitos sexuales cuya trama judicial y política sigue generando impacto global.
La publicación, presentada como la más grande hasta ahora, reúne millones de páginas y archivos que integran años de investigación, procesos y revisiones internas.

Según lo informado, la entrega ronda los 3,5 millones de páginas. El organismo explicó que la documentación proviene de fuentes primarias acumuladas durante más de dos décadas y que, antes de publicarse, atravesó un proceso de selección y depuración.
La difusión se da en el marco de la ley de transparencia sobre los “Epstein files”, con un cronograma que ya había sido cuestionado por demoras y por la distancia entre lo prometido y lo efectivamente volcado en tandas anteriores.

El paquete no es solo papel. Incluye más de 2.000 videos y unas 180.000 imágenes, además de correos internos, resúmenes de entrevistas y otros registros generados durante distintas etapas del caso. Se anticipó que el material llega con “redacciones extensas”, es decir, partes tachadas.
También se aclaró que en el conjunto hay material incautado de dispositivos de Epstein, con presencia de pornografía comercial, incorporada como parte del archivo decomisado.

El Departamento de Justicia detalló que hay categorías completas que no se publican: archivos personales y médicos, documentos con escenas de muerte o lesiones y cualquier representación de abuso sexual infantil que pueda poner en riesgo una investigación federal activa.

En paralelo, se indicó que alrededor de 200.000 páginas fueron tachadas o retenidas por privilegios legales, como el secreto profesional entre abogado y cliente y material protegido por criterios de litigio.
La liberación de los archivos se convirtió en un campo de tensión política sostenida. El presidente había prometido publicarlos durante la campaña de 2024, luego relativizó el tema y terminó firmando en noviembre la norma que ordena el proceso de difusión.
En la conferencia se indicó que no había “novedades” para compartir sobre nombres nuevos dentro de este paquete. A la vez, se comunicó que se remitirá al Congreso un informe con categorías de lo publicado y lo retenido, y que legisladores podrán ver partes sin tachaduras bajo acuerdos de confidencialidad.
El caso Epstein no se agota en un archivo: se alimenta de lo que aparece y de lo que queda tapado. Y cada entrega vuelve a empujar la misma pregunta al centro de la escena: qué parte del expediente se transparenta y qué parte sigue bajo llave.