El primer año de gestión de Trump: aranceles, intervenciones y amenazas de expansión
El presidente de Estados Unidos inicia con su participación en el Foro de Davos los segundos 12 meses de su nueva gestión en la Casa Blanca. Sus triunfos, derrotas y próximos objetivos.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Crédito: REUTERS/Jessica Koscielniak
Este martes 20 de enero se cumplió recién el primer año de la segunda gestión de Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos. Fueron 12 meses maratónicos en los que el magnate republicano avanzó con mayor fuerza en su agenda, tocando un sinfín de tópicos y con foco fuera de sus fronteras.
Desde las pretensiones de expansión, pasando por las supuestas ocho guerras detenidas por el mismo, incluyendo idas y vueltas con Rusia e Israel y sumando en el último tramo el proyecto del Consejo de Paz con membresía de 1.000 millones de dólares.
Sobre el balance de su año, el impacto en la política exterior y algunos de los desafíos a nivel interno que tendrá Trump en el 2026, Joaquín Bernardis del Observatorio de Política Internacional (OPI) de la Universidad Católica de Santa Fe (UCSF), habló en CyD Litoral.
Un largo año y una larga gestión por delante
El rostro de Trump ha sido protagonista de la mayoría de portadas a largo de 2025 debido a su particular accionar y por su extensa agenda de actividades, pero Joaquín Bernardis remarcó que aún “tiene un largo tramo por delante”.
“En este primer año trató de avanzar con su agenda electoral, que ya de por si era cargada. La política exterior fue quizás el foco de su gestión. Atravesada por lo político, las guerras y lo comercial”, explicó sobre los motivos de su relevancia en Argentina y resto del mundo a nivel noticioso.
Bernardis destacó como una de las referencias de su política exterior el 2 de abril, cuando durante el Día de la Liberación, anunció su política exterior comercial con los distintos aranceles recíprocos con el 10% de base para todos, el cual parece quedar lejos en el tiempo.
“En su primera gestión estuvo muy orientado a China, pero en esta segunda lo extrapoló prácticamente a todos los países del mundo, comenzando a negociar con cada uno por cuestiones políticas, no sólo comerciales”, aclaró el especialista.
Donald Trump junto a Xi Jinping, presidente de China. Crédito: REUTERS/Evelyn Hockstein
Con una serie de gestiones de conflictos bélicos de por medio entre las que se pueden resaltar Gaza, Ucrania, Tailandia-Camboya y las intervenciones en Irán y Venezuela, Trump cierra el primer año con la presentación del Consejo de Paz, una organización para contrarrestar a la ONU y la OTAN, donde los firmantes deberían abonar una membresía de 1.000 millones de dólares. Javier Milei firmaría este jueves.
Sobre estos procesos, Bernardis expresó: “Algo que no se había visto hasta el momento fue bombardear Irán en el marco de su disputa con Israel, en el marco de la idea de desestabilizar Irán y dejarlo sin aliados regionales”.
La doctrina “Donroe” y lo pendiente
El 45° y 47° presidente de Estados Unidos ha retomado en sus discursos la premisa de “América para los americanos” y la rebautizó como “Doctrina Donroe”, poniendo sus propios matices. La idea de recuperar “el patio trasero” ya se había escuchado en la gestión Biden, pero la segunda era Trump fue a fondo.
La aceptación de la relación con Milei y las “tareas” del secretario del Tesoro Scott Bessent en la previa a las elecciones legislativas argentinas de octubre pasado, el acuerdo por los inmigrantes deportados a cárceles de El Salvador, la liberación del ex presidente hondureño Juan Orlando Hernández, la operación en torno a Nicolás Maduro y las amenazas sobre Cuba son sólo algunos de los ítems a nivel latinoamericano.
Scott Bessent, secretario del Tesoro. Crédito: REUTERS/Denis Balibouse
“Acá aún le falta algo, y es lo que me llama la atención, que era algo que había planteado en su agenda: el canal de Panamá. Se decía que iba a ir por Maduro, pero se destacaba mucho más lo que sucede actualmente en Groenlandia y Panamá, por encima de secuestrar o ‘detener’, como dicen en EE.UU., al presidente de Venezuela”, recordó el licenciado en Relaciones Internacionales.
Lo que se viene
“Estamos viendo un Trump muy enfocado en la política exterior, pero que este año tiene un importante desafío interno que son las elecciones de medio término”, resaltó Bernardis.
“El partido republicano tiene el poder ejecutivo, una amplia mayoría de los jueces de la Corte Suprema gracias a nombramientos de su gestión anterior y la mayoría en ambas cámaras”, pero realizó una salvedad: “Con sus políticas, algunos republicanos ‘tradicionales’ lo están mirando de reojo y están negociando en ciertos puntos con los demócratas”.
Las elecciones generales se celebrarán el 3 de noviembre, cuando se deban renovar 33 bancas del Senado y la Cámara de Representantes completa. Además, unos 36 estados irán a las urnas para renovar su gobernador.
“Lo que surgió en este último tramo en la economía estadounidense, es que comparado con Biden, no logró revertir la inflación y reducir el desempleo”, indicó Bernardi y agregó: “Ahí hay que ver la política exterior. En parte de los aranceles que estableció buscaba que Japón o los europeos, por ejemplo, invirtieran en EE.UU. y recién ahí bajar los aranceles. Hubo muchas propuestas de inversiones, sobre todo asiáticas, pero demoran. Quizás se vea en el mediano plazo, pero las elecciones son en octubre - noviembre. Tiene que buscar su política económica y encontró rival en el titular del Sistema de la Reserva Federal, Jerome Powell”.
Cámara de Representantes de Estados Unidos. Crédito: Reuters
Un aspecto a tener en cuenta de cara a la política que realice a nivel interno, ya contemplando el accionar del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y las intervenciones federales en determinados estados demócratas, son los límites que ya no se le establecen.
“Hay un factor fundamental, y es donde varios analistas concuerdan, que es que el primer Trump estaba constreñido por figuras republicanas más tradicionales. Por ejemplo en política exterior, el primer secretario de estado, Rex Tillerson, un empresario de Exxon Mobil con un perfil moderado y que renunció, pero que había dejado ‘adultos en la sala’, como dicen los estadounidenses, que le ponían un freno a Donald”, comentó el columnista en CyD Litoral.
En relación a figuras como el vice J.D Vance o su secretario de Estado Marco Rubio, Bernardis dijo que “este es un Trump que buscó aliados que no le pongan contrapeso a su agenda y le permite ser mucho más incisivo. En ese sentido, lo que es la burocracia y sus aliados lo acompañan”.
“Hay posibilidades de que pierda la cámara de representantes y se daría una segunda instancia de gestión con escenario combativo, pero interno. No de negociación, va a combatir contra los demócratas. Seguramente ahí será interesante analizar de lejos ya que vamos a poder ver que tan fuerte es la democracia estadounidense. Trump a diferencia de los tradicionales, no tiene problema de superar algunos límites”, reflexionó Bernardis.