El Departamento de Estado de los Estados Unidos autorizó este viernes la evacuación de todo el personal no indispensable y de los familiares de su misión diplomática en Israel.

El Departamento de Estado autorizó la salida de empleados no esenciales ante el agravamiento de la violencia. La medida rige para las sedes de Tel Aviv y Jerusalén, con fuertes restricciones de movimiento.

El Departamento de Estado de los Estados Unidos autorizó este viernes la evacuación de todo el personal no indispensable y de los familiares de su misión diplomática en Israel.
La decisión oficial se fundamenta en un aumento crítico de los "riesgos para la seguridad" y el deterioro de las condiciones de convivencia tras una nueva oleada de incidentes y ataques que han puesto en alerta a la administración de Washington.
La medida afecta de manera directa a los consulados y oficinas diplomáticas situadas en Tel Aviv y Jerusalén, así como a las dependencias cercanas a las fronteras con Líbano, Siria y la Franja de Gaza.
Según el comunicado oficial, el incremento de la actividad de grupos armados y el cierre sostenido de pasos fronterizos clave han reducido drásticamente la capacidad de movilidad de los funcionarios estadounidenses en territorio israelí.

La embajada estadounidense ha implementado protocolos de seguridad extremadamente rígidos para el personal que permanecerá en el país. Actualmente, se ha prohibido el acceso a cualquier punto ubicado a menos de 4 kilómetros de las fronteras con Líbano y Siria.
Asimismo, el personal tiene estrictamente vedado acercarse a menos de 11,3 kilómetros de la Franja de Gaza sin una autorización expresa de la oficina de seguridad.
En cuanto a los desplazamientos terrestres, solo se permiten las rutas específicas 1, 90 y 443 para transitar por Cisjordania, con la obligación de realizar los trayectos hacia ciudades como Belén o Jericó exclusivamente durante las horas del día.
Las autoridades advirtieron que estas restricciones pueden endurecerse "de forma repentina y sin previo aviso" dependiendo de la evolución del conflicto en las zonas rurales y fronterizas.

El panorama logístico en la región es complejo. Los pasos fronterizos de Erez y Rafah continúan clausurados, lo que impide el flujo normal de personas y bienes. El cruce de Erez permanece inactivo desde octubre de 2023, mientras que el de Rafah, vital para la conexión con Egipto, está cerrado para civiles desde mayo de 2024.
Desde Washington subrayaron que, ante la actual coyuntura, no es posible ofrecer servicios consulares rutinarios ni de emergencia dentro de la Franja de Gaza. Además, se contempla la posibilidad de cierres de aeropuertos comerciales si la tensión regional continúa escalando, lo que podría dejar a ciudadanos estadounidenses varados por tiempo indeterminado.

El gobierno de EE. UU. instó a sus ciudadanos a evitar cualquier viaje a Gaza y a "reconsiderar" los traslados hacia Israel y Cisjordania debido a los disturbios civiles y la persistencia de amenazas terroristas.
Se recomendó a quienes ya se encuentran en la zona disponer de reservas de alimentos y medicamentos, además de contar con seguros médicos que incluyan servicios de evacuación de emergencia.
La salida del personal diplomático marca un nuevo hito en la crisis de Medio Oriente, evidenciando que los mecanismos de seguridad convencionales ya no son suficientes para garantizar la integridad de las misiones extranjeras en medio de un escenario de conflicto abierto y fragmentado.