Al menos 29 personas fueron detenidas este domingo en Santiago de Chile durante una marcha por el séptimo aniversario del estallido social de 2019. La movilización había sido convocada por organizaciones sociales y estudiantiles para recordar a las víctimas de aquella revuelta, pero durante su recorrido se registraron enfrentamientos entre grupos de manifestantes y Carabineros.
Chile: 29 detenidos durante la marcha por los siete años del estallido social
La movilización reunió a miles de personas en Santiago para recordar las protestas de 2019 y reclamar por demandas sociales pendientes. Según Carabineros, los incidentes comenzaron cuando un grupo de encapuchados atacó a efectivos policiales con objetos contundentes y bombas molotov.

La concentración comenzó en el sector de Plaza Italia, uno de los principales puntos de encuentro de las protestas de hace siete años. Miles de personas participaron de la convocatoria, en una jornada que también estuvo atravesada por reclamos contra las medidas económicas del Gobierno del presidente José Antonio Kast.
De acuerdo con el balance policial, la marcha se desarrolló inicialmente sin mayores inconvenientes. Sin embargo, cerca de las 13, hora local, un grupo de encapuchados comenzó a arrojar objetos contundentes contra los efectivos y posteriormente lanzó artefactos incendiarios, entre ellos bombas molotov.

El episodio derivó en un operativo policial para dispersar a los manifestantes. Carabineros utilizó gases lacrimógenos y carros hidrantes, mientras que algunos participantes respondieron con piedras y otros elementos. Varios efectivos resultaron heridos y debieron recibir atención médica, según informaron las autoridades.
La intervención también impidió que parte de la columna continuara hacia el Palacio de La Moneda, destino previsto para la movilización. Los incidentes volvieron a poner en primer plano las diferencias políticas y sociales que persisten en Chile desde las protestas de octubre de 2019.
Cómo fueron los incidentes
El jefe de la Zona Metropolitana de Carabineros, Manuel Cifuentes, explicó que los enfrentamientos comenzaron cuando un grupo de personas encapuchadas se ubicó al frente de la marcha y atacó a los efectivos policiales.

Según el funcionario, primero se utilizaron objetos contundentes y luego elementos incendiarios. También confirmó que hubo agentes lesionados durante los disturbios y que algunos tuvieron que ser atendidos en distintos centros de salud.
Las fuerzas de seguridad desplegaron recursos antidisturbios para intentar recuperar el control de las calles. La utilización de gases lacrimógenos y carros hidrantes afectó el avance de la manifestación, que había convocado a distintos sectores sociales y estudiantiles.
El balance informado por Carabineros fue de 29 detenidos. Las aprehensiones se produjeron en el marco de distintos incidentes ocurridos durante la jornada, aunque la información difundida inicialmente no detalló de manera completa la situación judicial de todas las personas arrestadas.

El reclamo por las demandas pendientes del estallido de 2019
La convocatoria tuvo como objetivo recordar a las personas fallecidas y a los miles de heridos durante el estallido social y la respuesta de las fuerzas de seguridad. Las protestas de aquel año dejaron alrededor de 30 muertos y numerosos cuestionamientos sobre el accionar policial, que también fue objeto de críticas por parte de organismos internacionales.
Además del homenaje a las víctimas, durante la marcha se escucharon consignas contra los recortes presupuestarios y las medidas de ajuste impulsadas por el Gobierno de Kast. El presidente asumió en marzo de 2026 y esta fue la primera conmemoración del estallido desde su llegada al poder.
El ministro de Seguridad chileno, Martín Arrau, fue una de las pocas autoridades nacionales que se refirió públicamente al aniversario. En declaraciones al canal TVN, sostuvo que la sociedad había comprendido que validar la violencia podía generar consecuencias posteriores y períodos de inestabilidad.

La lectura del Gobierno contrasta con la de quienes participaron de la movilización y consideran que varios de los reclamos que impulsaron las protestas siguen sin respuesta.
El estallido social comenzó en octubre de 2019, inicialmente a partir de manifestaciones vinculadas con el aumento de la tarifa del transporte público en Santiago. Las movilizaciones se extendieron rápidamente y sumaron demandas relacionadas con las desigualdades sociales, las pensiones, la salud, la educación y el costo de vida.
Con el paso de los días, las protestas adquirieron una dimensión nacional y derivaron en episodios de violencia, daños a edificios y comercios, y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Entre las principales demandas figuró la elaboración de una nueva Constitución que reemplazara a la heredada de la dictadura de Augusto Pinochet, que gobernó Chile entre 1973 y 1990.

Aunque el proceso constitucional abierto después de las protestas no logró concretar una nueva carta magna, parte de las demandas sociales continúa presente en el debate público chileno.
Una encuesta de Criteria citada por Clarín reflejó las diferencias que existen actualmente en la sociedad respecto de aquellos acontecimientos: el 59% de los consultados tenía una valoración negativa del estallido, mientras que el 68% consideraba que las demandas que originaron las manifestaciones aún no habían sido resueltas.
Así, el séptimo aniversario estuvo marcado por dos dimensiones: el recuerdo de las víctimas y los reclamos sociales que motivaron la revuelta, por un lado, y los incidentes registrados durante la movilización y las diferencias sobre cómo interpretar aquel proceso, por el otro.








