El restaurante Fanático, ubicado en pleno Paseo de la Castellana en Madrid, vivió un momento de tensión el sábado pasado por un conato de incendio provocado por bengalas utilizadas durante un espectáculo. El incidente no dejó heridos, pero reactivó el debate en la capital española sobre el uso de pirotecnia en locales cerrados.
El fuego fue controlado en apenas ocho segundos por el personal del restaurante, gracias al uso de extintores. Según informó la cadena GLH Singular Restaurants, el foco nunca se descontroló, aunque como medida preventiva se evacuó el local de forma ordenada.
El antecedente reciente y la reacción oficial
El episodio se produjo tan solo diez días después de la tragedia ocurrida en Suiza durante una fiesta de Año Nuevo, donde un incendio dejó 40 víctimas fatales. En ese contexto, la vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, adelantó que el Ayuntamiento está trabajando en una nueva ordenanza de prevención que podría limitar o prohibir el uso de bengalas y otros elementos pirotécnicos en restaurantes y locales nocturnos.
“No parece adecuado que haya algunos elementos, como las bengalas, que se están utilizando en algunos sitios”, sostuvo Sanz, y agregó que la futura normativa buscará evitar estos riesgos sin afectar otros tipos de eventos o espectáculos autorizados.
El restaurante no llamó a emergencias
Desde Emergencias Madrid confirmaron que no se recibió ninguna llamada del restaurante durante el incidente. Fueron los propios empleados quienes intervinieron y lograron sofocar el fuego, evitando así una tragedia mayor. En paralelo, la empresa responsable anunció que dejará de utilizar bengalas en todos sus locales.
Aunque el conato fue menor, el caso de Fanático reaviva una discusión vigente sobre seguridad en locales gastronómicos y la necesidad de regular expresamente este tipo de espectáculos. El borrador de la nueva ordenanza está “bastante avanzado”, según el equipo del alcalde Martínez-Almeida.