Las autoridades suizas identificaron a Cyane Panine, una camarera francesa de 24 años, entre las 40 personas que murieron en el incendio que arrasó el bar Le Constellation durante los festejos de Año Nuevo.

La investigación judicial avanza sobre las circunstancias del siniestro ocurrido durante una celebración de Año Nuevo, mientras se analizan imágenes, testimonios y responsabilidades de los organizadores del evento.

Las autoridades suizas identificaron a Cyane Panine, una camarera francesa de 24 años, entre las 40 personas que murieron en el incendio que arrasó el bar Le Constellation durante los festejos de Año Nuevo.
La joven es señalada por la investigación como quien habría iniciado de manera accidental el fuego, al manipular bengalas encendidas cerca del techo del local, en una escena que quedó registrada en videos grabados por asistentes.

Según la reconstrucción preliminar, Panine animaba la celebración subida a los hombros de un compañero cuando las chispas alcanzaron los paneles acústicos del techo. La Justicia puso el foco ahora en los dueños del bar, Jacques y Jessica Moretti, quienes habrían indicado a la empleada que utilizara las bengalas. Ambos son investigados por presunto homicidio por negligencia.
Las imágenes tomadas durante la fiesta muestran a la joven con dos bengalas encendidas, segundos antes de que el fuego comenzara a propagarse. En cuestión de minutos, las llamas avanzaron por el techo y el humo cubrió el lugar, desatando escenas de desesperación entre las personas que intentaban escapar.
El saldo fue devastador: al menos 40 personas murieron y más de 100 resultaron heridas, muchas de ellas con quemaduras de gravedad. Testigos relataron que la música continuó sonando mientras el incendio ya era visible, lo que habría demorado la reacción inicial.
La fiscal jefe del cantón de Valais, Beatrice Pilloud, confirmó que los registros audiovisuales son claves para determinar responsabilidades y establecer con precisión cómo se desarrollaron los hechos.
La familia de Panine, a través de sus abogados, sostuvo que la camarera actuó siguiendo instrucciones de sus empleadores. “Independientemente de las conclusiones de la investigación, esta joven siguió las órdenes de sus empleadores. Hizo lo que se esperaba de ella frente al gerente. No hubo nada inusual en ello”, afirmó el letrado.

Por su parte, los propietarios del bar aseguraron que la joven era parte de su entorno cercano. “Era como una nuera para nosotros, como mi hermana pequeña. Pasó la Navidad con nosotros. Estoy devastada”, expresó Jessica Moretti ante los investigadores.
Jacques Moretti relató que encontró a la camarera tendida en el suelo tras forzar una puerta de servicio que estaba cerrada desde adentro. “Intentamos reanimarla durante más de una hora, hasta que los servicios de emergencia nos dijeron que era demasiado tarde”, declaró.
Los Moretti explicaron además que el uso de bengalas junto a botellas de espumante formaba parte de una práctica habitual para “crear un ambiente festivo”, utilizada durante unos diez años sin que se registraran incidentes previos.
Entre las personas fallecidas se encuentran ciudadanos de múltiples nacionalidades: 21 suizos, nueve franceses, seis italianos, además de víctimas de Bélgica, Portugal, Rumania y Turquía. Las edades iban desde los 14 hasta los 39 años, y al menos veinte de los fallecidos eran menores de edad.

El incendio dejó también 119 heridos, varios de ellos en estado crítico. La magnitud de la tragedia generó una fuerte conmoción en la región y reavivó el debate sobre las medidas de seguridad en locales nocturnos y el uso de pirotecnia en espacios cerrados.
La causa judicial sigue en curso y los investigadores continúan analizando documentación, testimonios y grabaciones. Mientras tanto, familiares de las víctimas y vecinos de la zona reclaman respuestas y justicia por una de las peores tragedias recientes ocurridas en el país.