Suiza volvió a mirar hacia Crans-Montana. Este viernes, los fiscales ordenaron mantener bajo custodia a Jacques Moretti, uno de los dos dueños de Le Constellation, el bar donde una fiesta de Año Nuevo terminó en desastre con 40 muertos y 116 heridos.
La Fiscalía explicó que lo considera un posible “riesgo de fuga”. Su esposa y socia, Jessica Moretti, permanece bajo investigación, mientras avanza la causa por presunto homicidio y lesiones por negligencia.
Riesgo de fuga
La decisión llegó tras los interrogatorios en Sion, capital del cantón de Valais. Bajo la ley suiza, la detención preventiva queda sujeta a revisión judicial en un plazo breve, mientras se ordenan medidas y se consolida evidencia.
Jessica Moretti habló ante periodistas al salir de la sede judicial y pidió disculpas a las víctimas, al tiempo que aseguró colaboración. La pareja ya había dicho estar “devastada” por el incendio y por el impacto sobre las familias.
Familiares y amigos despiden a las víctimas. Foto: Reuters
Origen del fuego
Los investigadores creen que el fuego comenzó cuando bengalas sujetas a botellas de champagne se alzaron durante los festejos y encendieron el material aislante del techo en el subsuelo. La hipótesis apunta a una propagación rápida en un ambiente cerrado.
La magnitud de la tragedia quedó marcada por la edad de muchas víctimas, en su mayoría jóvenes, y por la gravedad de quemaduras en parte de los heridos, algunos derivados a centros fuera de la zona.
Familiares y amigos despiden a las víctimas. Foto: Reuters
Controles omitidos
La investigación se amplió a un punto sensible: el bar no habría sido inspeccionado en materia de seguridad contra incendios desde 2019, con un bache de varios años que generó indignación pública y reclamos legales de familiares.
El alcalde de Crans-Montana, Nicolas Feraud, admitió que no puede explicar por qué no se hicieron los controles periódicos y prometió asumir responsabilidades. También anunció que se prohibirán bengalas en locales del municipio.
Duelo nacional
Este viernes, Suiza realizó una jornada de duelo con un minuto de silencio. Hubo campanas, interrupciones simbólicas del transporte y homenajes locales que incluyeron un reconocimiento público a bomberos y rescatistas.
Mientras avanzan peritajes y declaraciones, el expediente se encamina a discutir no solo responsabilidades individuales, sino también fallas de supervisión estatal. La custodia preventiva de Moretti marca un giro: la causa entró en su fase más sensible.