Una travesía de rutina entre Chipre y Turquía terminó en una tragedia en el Mediterráneo. El ferry Filo Jet, que transportaba 267 pasajeros y tripulantes, comenzó a tener problemas poco después de partir del puerto de Kyrenia, en el norte de Chipre, y terminó volcando y hundiéndose frente a la costa.
¿Qué pasó con el ferry que naufragó en Chipre y dejó muertos y desaparecidos?
La embarcación Filo Jet llevaba 267 personas cuando comenzó a hacer agua y terminó volcando frente a las costas del norte de Chipre. Ocho personas murieron y otras 18 permanecen desaparecidas. Los equipos de rescate continúan trabajando mientras las autoridades investigan las causas del desastre.

El último balance oficial informado este lunes indica que ocho personas murieron, 18 permanecen desaparecidas y 241 fueron rescatadas. La búsqueda continúa con la participación de equipos locales y de Turquía, mientras los investigadores intentan determinar qué provocó que la embarcación comenzara a hacer agua y perdiera estabilidad.
El accidente ocurrió el domingo 30 de agosto, cuando el ferry se dirigía desde Kyrenia —también conocida como Girne— hacia Taşucu, un puerto situado en la provincia turca de Mersin. La embarcación quedó finalmente en el fondo del mar, a una profundidad superior a los 500 metros, lo que complica las tareas para localizar a quienes continúan desaparecidos.
¿Cómo ocurrió el naufragio del ferry en Chipre?
Según las primeras reconstrucciones, el Filo Jet comenzó a tener problemas poco después de abandonar el puerto. La embarcación se encontraba aproximadamente a 7,5 kilómetros de la costa cuando comenzó a entrar agua y posteriormente se dio vuelta.
La situación se desarrolló con rapidez. Algunos pasajeros contaron que escucharon ruidos fuertes o una especie de explosión antes de que el ferry comenzara a inclinarse. Otros afirmaron que la embarcación ya presentaba problemas relacionados con el ingreso de agua.
Las autoridades todavía no determinaron oficialmente qué desencadenó el accidente. Por eso, los testimonios de los sobrevivientes y la información que puedan aportar los sistemas de navegación de la embarcación serán claves para establecer qué ocurrió durante los últimos minutos antes del vuelco.

El ferry terminó completamente dado vuelta y algunos pasajeros quedaron aferrados al casco mientras esperaban ser rescatados. Imágenes difundidas después del accidente mostraron a personas con chalecos salvavidas sobre la parte superior de la embarcación, rodeadas por el mar.
Los equipos de emergencia llegaron al lugar y comenzaron a sacar a los pasajeros del agua. También participaron embarcaciones privadas y helicópteros en las tareas de búsqueda y rescate.
Ocho muertos y 18 personas siguen desaparecidas
El operativo permitió rescatar a 241 de las 267 personas que estaban a bordo. Sin embargo, el saldo de la tragedia es de ocho fallecidos y 18 desaparecidos, según la actualización difundida este lunes por las autoridades.

La búsqueda de los desaparecidos continúa bajo condiciones especialmente complejas. El ferry se hundió a más de 500 metros de profundidad, por lo que los equipos especializados deben trabajar en aguas profundas para intentar determinar si todavía puede haber personas dentro de la embarcación o en las inmediaciones del lugar del naufragio.
Buzos enviados desde Turquía participan de las tareas junto con los equipos locales. También se desplegaron embarcaciones y medios aéreos para cubrir una amplia zona marítima.
Las nacionalidades de las víctimas y de las personas desaparecidas no habían sido difundidas oficialmente en detalle al momento de las últimas actualizaciones.
Mientras continúa el operativo, familiares de los pasajeros esperan información en los puertos y hospitales de la zona. Algunos sobrevivientes fueron trasladados para recibir atención médica después de ser rescatados.

Los dramáticos relatos de los sobrevivientes
Los primeros testimonios aportados por quienes lograron sobrevivir permiten reconstruir parte del caos que se produjo dentro del ferry.
Algunos pasajeros aseguraron que la embarcación comenzó a tomar agua antes de volcar y que hubo momentos de confusión cuando las personas intentaron ponerse a salvo.
Un sobreviviente contó que tuvo que escapar por una ventana rota. Otros pasajeros describieron escenas de desesperación mientras buscaban chalecos salvavidas o intentaban salir del interior de la embarcación.
También surgieron denuncias sobre dificultades para acceder a los elementos de seguridad y sobre personas que habrían tenido problemas para abandonar el ferry cuando comenzó a darse vuelta.
Estos relatos todavía deben ser contrastados con la investigación oficial. Las autoridades anunciaron que buscarán determinar si existieron fallas de seguridad, problemas mecánicos o errores humanos que pudieran haber contribuido al desastre.
Uno de los elementos considerados importantes para la investigación es el registrador de datos de la embarcación, conocido habitualmente como la “caja negra”. Su recuperación podría aportar información sobre la navegación, la velocidad, las comunicaciones y otros parámetros registrados antes del accidente.

Detuvieron al capitán y a parte de la tripulación
La investigación judicial ya comenzó. El capitán y otros integrantes de la tripulación fueron detenidos y puestos a disposición de la Justicia mientras se intenta determinar si hubo responsabilidades en el accidente.
La decisión se produjo después de que algunos sobrevivientes plantearan dudas sobre la respuesta de la tripulación ante los primeros indicios de problemas.
Entre las cuestiones que deberán ser investigadas se encuentran el momento en que se detectó el ingreso de agua, las comunicaciones realizadas desde el barco, las condiciones meteorológicas, la disponibilidad de elementos de seguridad y la decisión de continuar o interrumpir el viaje.
Por ahora, las autoridades evitaron establecer una causa definitiva del naufragio.
Una búsqueda complicada por la profundidad del mar
Uno de los principales obstáculos para el operativo es el lugar donde terminó el ferry.
La embarcación se encuentra a unos 514 metros de profundidad, una distancia que hace especialmente complejas las tareas de rescate y recuperación.
Los equipos turcos especializados en operaciones submarinas colaboran con las autoridades del norte de Chipre para intentar localizar a los desaparecidos y reunir información que permita reconstruir el accidente.
La profundidad también dificulta la posibilidad de acceder rápidamente al interior del ferry. Por ese motivo, las primeras horas y los trabajos de búsqueda en la superficie resultaron fundamentales para localizar a quienes pudieron haber quedado en el agua.

Chipre declaró tres días de duelo
La tragedia provocó una fuerte conmoción en el norte de Chipre. Las autoridades declararon tres días de duelo nacional, desde este lunes hasta el 2 de septiembre, por las víctimas del naufragio.
El accidente es considerado por las autoridades locales como uno de los peores desastres marítimos registrados en la historia reciente de la isla.
El Filo Jet realizaba una ruta habitual entre Kyrenia y Taşucu, utilizada para conectar el norte de Chipre con la costa turca. El viaje debía ser una travesía habitual de pocas horas, pero terminó convirtiéndose en una emergencia en alta mar.
Mientras los investigadores intentan establecer qué ocurrió, las familias de las 18 personas desaparecidas continúan esperando noticias.
Por ahora, la prioridad de los equipos de emergencia es mantener activa la búsqueda. En paralelo, la Justicia deberá determinar por qué una embarcación con 267 personas a bordo comenzó a hacer agua y terminó hundida a más de 500 metros de profundidad.
La investigación recién comienza y será clave para establecer si el naufragio fue consecuencia de un problema técnico, de las condiciones del mar, de una falla humana o de una combinación de factores. Hasta que esas respuestas lleguen, la tragedia del Filo Jet permanece marcada por una pregunta que todavía no tiene respuesta: ¿por qué el ferry no pudo mantenerse a flote?








