Cientos de vuelos sufrieron demoras y cancelaciones este lunes en distintos aeropuertos del noreste de Estados Unidos debido a una falla en las comunicaciones de la Administración Federal de Aviación (FAA). El problema se originó después de que una línea de fibra óptica fuera cortada accidentalmente durante trabajos de construcción en Nueva Jersey.
Caos en los vuelos de Estados Unidos por el corte accidental de un cable de fibra óptica
La falla se originó en Nueva Jersey durante trabajos de construcción y afectó las operaciones de varios aeropuertos del noreste, entre ellos JFK, LaGuardia, Newark y Filadelfia.

La interrupción afectó las operaciones en aeropuertos de Nueva York, Nueva Jersey, Filadelfia y Boston. Entre las terminales alcanzadas estuvieron John F. Kennedy, LaGuardia, Newark Liberty, Teterboro y Filadelfia.
El inconveniente comenzó cuando falló el circuito principal de una instalación de control aéreo de la FAA en Filadelfia. Al activarse el sistema de respaldo, los funcionarios descubrieron que la línea de fibra óptica también había sido dañada.

El corte del cable en Nueva Jersey
Según NJ Transit, alrededor de las 9.45 un equipo de construcción que trabajaba en el proyecto Delco Lead, entre New Brunswick y North Brunswick, cortó accidentalmente un cable de fibra óptica.
La empresa señaló que esa línea funcionaba como respaldo de un circuito principal que también había sufrido una falla. La información preliminar indicó que el equipo trabajaba a unos tres metros de las marcas correspondientes a los servicios públicos. NJ Transit informó además que se investigaba si las marcas habían sido realizadas por Verizon o por el contratista.
El secretario de Transporte estadounidense, Sean Duffy, había señalado que un equipo de Amtrak había cortado accidentalmente una línea de fibra de Verizon. Sin embargo, Amtrak indicó que el hecho ocurrió en terrenos de NJ Transit, mientras que la investigación quedó en curso.

Demoras y vuelos afectados
La falla provocó restricciones en el tráfico aéreo de una de las zonas más transitadas de Estados Unidos. Newark y Filadelfia fueron algunos de los aeropuertos más afectados, mientras que posteriormente las interrupciones alcanzaron también a JFK y LaGuardia.
Durante el día se registraron cientos de cancelaciones y miles de demoras en todo el país como consecuencia del problema. En Newark, por ejemplo, las operaciones comerciales estuvieron prácticamente paralizadas durante varias horas.
Algunos vuelos que ya se encontraban en el aire fueron derivados hacia otros aeropuertos. Las autoridades recomendaron a los pasajeros consultar directamente con sus aerolíneas el estado de cada vuelo.
Los vuelos comenzaron a reanudarse
Las reparaciones permitieron recuperar progresivamente las operaciones. Hacia la tarde, las autoridades informaron que las líneas de telecomunicaciones dañadas habían sido reparadas y que los aeropuertos del noreste comenzaban a retomar sus actividades.
Sin embargo, la normalización no fue inmediata debido a la acumulación de demoras y cancelaciones generada durante varias horas. El secretario de Transporte advirtió que llevaría tiempo despejar el retraso acumulado.
El pedido para modernizar la infraestructura
El episodio volvió a poner en discusión el estado de la infraestructura utilizada para el control del tráfico aéreo estadounidense. Duffy sostuvo que el incidente demuestra la necesidad de destinar más recursos a la modernización de estos sistemas.
El Congreso estadounidense había aprobado previamente 12.500 millones de dólares para actualizar el sistema y reforzar la contratación de controladores. El debate sobre la modernización se mantiene abierto debido a problemas tecnológicos y demoras registrados durante los últimos años.
La interrupción ocurrió además mientras numerosos líderes y funcionarios internacionales llegaban a Nueva York para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas, lo que añadió presión sobre una red aeroportuaria que ya enfrentaba un elevado movimiento.









