Estados Unidos levantó sanciones contra el Banco Central de Venezuela y a otras entidades públicas, permitiendo ciertas transacciones financieras en un nuevo paso dentro de la flexibilización de su política de sanciones hacia el país, según medidas adoptadas por el Departamento del Tesoro.
Fin del bloqueo financiero: la banca pública de Venezuela vuelve a operar con Estados Unidos
Además del Banco Central, la flexibilización alcanza al Banco de Venezuela, del Tesoro y Digital de los Trabajadores. Tras años de aislamiento, las entidades podrán gestionar transferencias y servicios de tarjetas de crédito bajo nuevas regulaciones de la OFAC.

La Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) emitió una licencia que autoriza operaciones con varias entidades venezolanas, entre ellas el Banco Central de Venezuela (BCV), el Banco de Venezuela, el Banco Digital de los Trabajadores y el Banco del Tesoro.

Qué implica
De acuerdo con esta decisión, estas instituciones podrán realizar determinadas transacciones autorizadas en el marco de la Licencia General Nº 57 emitida por el Tesoro estadounidense.
La medida supone un nuevo ajuste en la política de sanciones de Washington hacia Venezuela, que en los últimos años ha impuesto restricciones financieras con el objetivo de presionar cambios políticos en el país.

Además, permitirá que el Banco Central de Venezuela y otras grandes instituciones vuelvan a utilizar dólares, reciban ingresos procedentes de las ventas de petróleo y se reincorporen al sistema financiero global bajo control de Estados Unidos.
El Departamento del Tesoro también busca, con la decisión, fomentar el desarrollo del sector petrolero y estabilizar el gobierno encabezado por la presidenta interina, Delcy Rodríguez.

Escenario político post Maduro
Tras la caída de Nicolás Maduro el 3 de enero, Estados Unidos asumió el control de los ingresos petroleros venezolanos, pero las sanciones habían retrasado la transferencia de miles de millones de dólares al Banco Central de Venezuela y frenado acuerdos económicos.
En los días previos, diversas informaciones apuntaban a que la Administración estadounidense estudiaba aliviar estas sanciones para facilitar el flujo de recursos hacia la economía venezolana, especialmente los vinculados a la industria petrolera.








