Un grave incidente operativo sacudió la plataforma del aeropuerto de Fráncfort, Alemania, cuando el tren de aterrizaje delantero de un Boeing 787-9 Dreamliner de Lufthansa colapsó de manera repentina. El hecho ocurrió a las 12:45 (hora local) mientras la aeronave permanecía estacionada en la puerta de embarque A15, en plenos preparativos previos para realizar el vuelo LH450 con destino a Los Ángeles.
Fráncfort: colapsó el tren de aterrizaje de un Boeing 787 de Lufthansa y hay heridos
El avión, una de las joyas más recientes de la aerolínea con apenas cuatro meses de servicio, sufrió el fallo de forma imprevista mientras estaba en la puerta de embarque. Se investigan posibles antecedentes de diseño y fallas de seguridad.

Como consecuencia del fuerte impacto de la proa contra el asfalto, varios miembros de la tripulación y del personal de tierra sufrieron heridas y requirieron atención médica inmediata. Afortunadamente, en el momento del colapso aún no había comenzado el embarque de los pasajeros.
Imágenes y videos captados en el lugar mostraron el fuselaje delantero severamente inclinado y rodeado por vehículos de emergencia, abriendo una investigación inmediata por parte de las autoridades de seguridad aérea.
El avión involucrado, matriculado como D-ABPQ y bautizado "Herne", representa una pérdida operativa y económica significativa para la compañía alemana. Se trata de un aparato prácticamente nuevo, entregado por las instalaciones de Boeing en Estados Unidos en enero de 2026 y puesto en servicio oficial el pasado 13 de febrero, acumulando apenas cuatro meses de operaciones.

Además, la aeronave es una de las primeras en contar con la exclusiva cabina "Allegris", el nuevo y estratégico producto de largo radio que Lufthansa comenzó a desplegar a finales de 2025 para competir en el mercado de alta gama.
El grupo aeronáutico tenía previsto alcanzar los 29 aviones de este modelo para finales de 2027, un plan de modernización que ahora se ve afectado mientras los técnicos evalúan la gravedad de los daños estructurales en la zona del morro.

Antecedentes bajo la lupa
Las autoridades aeroportuarias y de seguridad aérea intentan determinar si el fallo se debió a un error de procedimiento en tierra o a un defecto técnico.
La investigación sigue de cerca un antecedente idéntico ocurrido en junio de 2021 en el aeropuerto de Heathrow (Londres), donde un Boeing 787 de British Airways sufrió el mismo colapso debido a un error de diseño que facilitaba la colocación de un pasador de bloqueo en un orificio equivocado.

Aunque la Administración Federal de Aviación de EE. UU. (FAA) ordenó colocar cubiertas protectoras para evitar este error, aún no se confirmó si la unidad de Lufthansa contaba con dicha protección.
Este episodio suma un nuevo dolor de cabeza para el gigante aeronáutico Boeing.
La compañía viene atravesando una crisis sostenida de confianza, auditorías e investigaciones regulatorias desde que a principios de 2024 se desprendiera un panel en pleno vuelo de un modelo 737 MAX 9. Si bien el programa del 787 posee un historial operativo global considerado sólido, este nuevo accidente reaviva el escrutinio sobre los estándares de seguridad de la marca.








