La protesta de estudiantes secundarios que comenzó en la región de París se extendió durante los últimos días a distintas ciudades de Francia y derivó en enfrentamientos, incendios y bloqueos de establecimientos educativos.
Incendios, bloqueos y detenciones: crece la protesta estudiantil en Francia
Las manifestaciones comenzaron por reclamos vinculados con la falta de docentes, el deterioro de los edificios y las condiciones de estudio. La protesta se extendió a cientos de escuelas y llegó también a las universidades, mientras se multiplican los episodios violentos.

Los jóvenes reclaman mayores recursos para las escuelas, la incorporación de docentes y personal, mejores condiciones edilicias y cambios frente a lo que consideran jornadas y aulas sobrecargadas. La movilización alcanzó este jueves a universidades de distintas ciudades.

La jornada estuvo marcada por nuevos episodios de violencia. En Nantes, en el oeste del país, se produjo un incendio en el acceso del liceo Nelson Mandela. Los bomberos debieron intervenir y el edificio fue evacuado. Según las autoridades educativas regionales, el fuego se produjo luego de una concentración que estuvo acompañada por actos violentos contra trabajadores del establecimiento.
En Marsella, otro de los principales focos de tensión, se registraron incidentes en los alrededores del liceo Victor Hugo. De acuerdo con la fiscalía, personal del establecimiento resultó afectado cuando manifestantes manipularon combustible.
En el liceo Saint-Exupéry, además, un grupo de jóvenes rodeó un camión de bomberos que había llegado para apagar un incendio y el vehículo terminó siendo incendiado, según informó la Policía.
También hubo disturbios en Lille, París, Estrasburgo y otras localidades. En esta última ciudad, las autoridades interrumpieron temporalmente la circulación de tranvías debido a los bloqueos y a los incidentes registrados en las vías.
Casi 2.000 detenidos en una jornada
El Ministerio del Interior francés informó que durante el jueves fueron detenidas 1.949 personas, mientras que 305 policías y gendarmes resultaron heridos. El Gobierno calificó la situación como una escalada de "violencia urbana".
El número de arrestos se produjo después de varios días de movilizaciones que ya habían dejado centenares de detenidos. La mayoría de los manifestantes involucrados son adolescentes.

Al mismo tiempo, las autoridades informaron que cientos de establecimientos educativos permanecieron bloqueados. Según los datos difundidos durante la jornada, alrededor de 160 escuelas secundarias habían quedado cerradas y unas 30 universidades registraban bloqueos o restricciones de acceso.
El Ministerio de Educación pidió que, cuando la situación lo requiera, las clases puedan desarrollarse de manera remota para garantizar la continuidad educativa.
Los reclamos de los estudiantes
Las protestas comenzaron con demandas relacionadas con el funcionamiento cotidiano de las escuelas. Entre los reclamos aparecen la falta de profesores, aulas con demasiados alumnos, escasez de supervisores, problemas edilicios y condiciones consideradas inadecuadas para estudiar.
Raphael, un estudiante de 17 años que participó de una protesta en Estrasburgo, contó a AFP que en algunas aulas hay hasta 35 alumnos y cuestionó las condiciones de los edificios, la falta de baños y los problemas de mantenimiento.
Los estudiantes universitarios se sumaron posteriormente al movimiento, con reclamos relacionados con recursos y condiciones de enseñanza similares a los planteados por los alumnos secundarios.
La movilización también coincide con un contexto de tensión por las cuentas públicas y con la presentación del presupuesto francés para 2027, que contempla medidas de reducción del gasto.
Lecornu convocó a una reunión de crisis
Ante la extensión de las protestas, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, convocó este jueves una reunión de crisis para coordinar la respuesta del Gobierno. También pidió a los ministros que cancelaran algunos desplazamientos previstos para concentrarse en la situación interna.

El ministro del Interior, Laurent Nuñez, sostuvo que en algunos lugares personas ajenas a las protestas estudiantiles se incorporaron a las movilizaciones para provocar disturbios. Al mismo tiempo, se anunciaron investigaciones internas sobre denuncias relacionadas con la actuación policial durante los enfrentamientos.
El ministro de Educación, Édouard Geffray, anunció reuniones con sindicatos docentes y organizaciones de padres y estudiantes para abordar los reclamos vinculados con el sistema educativo.
La disputa política alrededor de las protestas
La movilización también quedó atravesada por la disputa política francesa de cara a las elecciones presidenciales previstas para 2027.
El Gobierno y dirigentes de sectores de derecha acusaron al partido de izquierda La Francia Insumisa (LFI), vinculado al dirigente Jean-Luc Mélenchon, de haber alentado las protestas y de contribuir a su radicalización. Desde LFI rechazaron esas acusaciones y señalaron que su respaldo se refiere a las demandas de los estudiantes y a métodos de protesta no violentos.
La dirigente de Agrupación Nacional, Marine Le Pen, también cuestionó la evolución de las movilizaciones y sostuvo que los episodios violentos exceden un reclamo exclusivamente estudiantil.
Mientras tanto, dirigentes de distintos sectores políticos coincidieron en condenar los ataques contra escuelas, docentes, policías y servicios públicos, aunque mantienen diferencias sobre las causas de la movilización y la respuesta que debe adoptar el Estado.
Por el momento, las organizaciones estudiantiles mantienen su convocatoria a continuar con los bloqueos y las protestas, mientras el Gobierno busca contener los episodios de violencia y garantizar el funcionamiento de los establecimientos educativos.








