El caso de Pamela Genini, la modelo y empresaria italiana de 29 años asesinada en octubre pasado en Milán por su exnovio, sumó un episodio estremecedor que profundiza la conmoción: desconocidos profanaron su tumba y sustrajeron su cabeza.

El hecho fue descubierto cuando personal del cementerio detectó irregularidades en el féretro. Peritos confirmaron una manipulación reciente, mientras la Justicia intenta determinar cómo ocurrió y quiénes participaron.

El caso de Pamela Genini, la modelo y empresaria italiana de 29 años asesinada en octubre pasado en Milán por su exnovio, sumó un episodio estremecedor que profundiza la conmoción: desconocidos profanaron su tumba y sustrajeron su cabeza.
El hecho fue descubierto el lunes, cuando trabajadores del cementerio intentaban trasladar el féretro hacia su ubicación definitiva. Durante la maniobra, notaron que el ataúd presentaba irregularidades: no cerraba correctamente y tenía tornillos flojos.

Ante esta situación, dieron aviso a las autoridades. Al abrirlo, se encontraron con una escena impactante: el cuerpo de la joven había sido decapitado.
Según trascendió en medios italianos, los restos llevaban aproximadamente cinco meses en el cementerio desde el momento del crimen.
Los peritos detectaron la presencia de silicona fresca en el sellado del ataúd, un dato clave que indica que la manipulación del cuerpo fue reciente. Este elemento refuerza la hipótesis de que se trató de una acción planificada.
La investigación apunta a la participación de varias personas. Fuentes policiales estiman que al menos tres o cuatro individuos podrían haber intervenido en el hecho, aunque por el momento no se estableció el motivo detrás de la sustracción.

El caso fue caratulado como “profanación de cadáver” y “robo de restos humanos”, delitos que en Italia contemplan penas de hasta siete años de prisión.
El asesinato de Genini ocurrió en octubre del año pasado en el balcón de su departamento en Milán. De acuerdo a la investigación, su exnovio, el empresario Gianluca Soncin, la atacó tras un período de acoso en el que insistía en retomar la relación.
La autopsia determinó que la víctima recibió más de 24 puñaladas. El agresor habría ingresado al lugar utilizando un juego de llaves que aún conservaba.

Horas antes del ataque, la joven había expresado su temor en un mensaje a una amiga: “Tengo miedo. Este tipo está completamente loco… No sé qué hacer”.
Vecinos escucharon pedidos de auxilio, pero cuando la policía llegó al lugar ya era tarde. Tras el hecho, el acusado intentó quitarse la vida, aunque sobrevivió y permanece detenido.
Pamela Genini desarrollaba su carrera como modelo, había tenido presencia en la televisión italiana y también se destacaba como emprendedora, con una marca propia de trajes de baño.
El brutal asesinato y la reciente profanación de su tumba generaron un fuerte impacto en la sociedad italiana, donde crece el reclamo por justicia y por el esclarecimiento de este nuevo episodio.