El conflicto en Medio Oriente ha ingresado en una fase de "desgaste total" tras la ruptura de las negociaciones que buscaban prolongar un frágil cese al fuego.
La "guerra de desgaste" llega al Estrecho de Ormuz: Trump aplica la táctica iraní
Tras el fracaso de la tregua mediada por Pakistán, Washington apuesta a un bloqueo total para asfixiar la economía de Teherán. En diálogo con CyD Litoral, el analista Joaquín Bernardis advirtió sobre el impacto global en el precio de los combustibles.

Lo que inicialmente parecía un acercamiento diplomático gestionado por Pakistán —actor clave por su estatus de potencia nuclear musulmana— derivó en un nuevo escenario de bloqueo recíproco en el Estrecho de Ormuz, el paso marítimo más estratégico para el comercio mundial de petróleo.
En diálogo con CyD Litoral, el analista Joaquín Bernardis explicó que la breve pausa en las hostilidades fue, en realidad, un movimiento táctico. "Viajó J.D. Vance a Islamabad para reunirse con la contraparte iraní, pero no se llegó a un acuerdo. Irán sabe que tiene un arma económica muy fuerte que no destruiría a la humanidad, pero sí al mercado: el control de Ormuz", señaló.
De la tregua al bloqueo mutuo
Según Bernardis, la administración de Donald Trump ha decidido responder con la misma moneda. Ante la resistencia del régimen iraní y su capacidad para bloquear el comercio de hidrocarburos, la Casa Blanca ha pasado a la ofensiva implementando su propio bloqueo.
"Trump está aplicando la táctica iraní: bloquear Ormuz esperando que, en el mediano plazo, el régimen de Teherán caiga por su propia incapacidad de sostenerse económicamente", analizó el especialista.

Esta estrategia de "incendiar" la situación para forzar una capitulación tiene, sin embargo, un costo inmediato para los Estados Unidos y sus aliados. Bernardis advirtió que el sudeste asiático ya está sufriendo graves problemas de abastecimiento de combustible, tanto mayorista como minorista, lo que genera un efecto dominó en la economía global.

El rol de J.D. Vance y la presión de los aliados
En este contexto, la figura del vicepresidente J.D. Vance gana protagonismo como el encargado de "apagar los incendios" que genera la retórica directa de Trump. Mientras el presidente apuesta al desgaste, Vance busca gestionar las crisis políticas que este enfoque provoca en el frente interno, con la mirada puesta en las próximas elecciones de medio término.
"Incluso los aliados más cercanos a Estados Unidos, como Francia y Arabia Saudita, están exigiendo que se levante el bloqueo como sea, de ambas partes", destacó Bernardis. La preocupación de las potencias occidentales radica en que el sostenimiento de esta táctica a corto plazo podría ser devastador para sus propias economías, debido a la alta dependencia del crudo que circula por la región.

Un escenario de final incierto
La determinación de Trump de concretar sus objetivos "sin importar los medios" marca esta segunda etapa de su presidencia. Sin embargo, la capacidad de resistencia de Irán y el uso estratégico de su "carta económica" plantean un desafío que Washington aún no ha podido resolver sin quedar atrapado en el propio conflicto.
Por ahora, el Estrecho de Ormuz sigue siendo el epicentro de una disputa donde la supervivencia económica pesa tanto como el poderío militar.









