El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, lanzó una advertencia sobre las consecuencias económicas de una nueva escalada militar en Medio Oriente. Según afirmó, un nuevo conflicto podría generar pérdidas muy superiores a los 100.000 millones de euros y afectar tanto a los mercados internacionales como a las infraestructuras estratégicas de la región.
Fuerte cruce diplomático entre Irán y Alemania por el impacto económico y energético de la guerra
Abbas Araghchi cuestionó las declaraciones del canciller Friedrich Merz y advirtió que una nueva escalada militar podría generar pérdidas muy superiores a los 100.000 millones de euros y afectar la estabilidad de los mercados internacionales.

El funcionario iraní remarcó que el impacto de las hostilidades no se limitaría a las pérdidas humanas y materiales. También advirtió sobre los riesgos para las infraestructuras estratégicas y la estabilidad del abastecimiento energético, en un contexto de creciente preocupación internacional por la continuidad del conflicto.

La declaración de Teherán se produjo luego de los comentarios del canciller federal de Alemania, Friedrich Merz, quien durante una visita oficial a Seúl, Corea del Sur, se refirió a los costos económicos que la guerra en curso genera para Europa desde su inicio, el pasado 28 de febrero.
El costo económico
Durante su intervención en territorio asiático, Merz señaló que el aumento de los precios de los suministros energéticos provocó importantes gastos adicionales para las empresas y los consumidores europeos.
De acuerdo con las estimaciones presentadas por el dirigente alemán, la inestabilidad en los mercados del petróleo y el gas obligó a los distintos sectores económicos del continente a afrontar sobrecostos superiores a los 100.000 millones de euros.
Ante ese escenario, el canciller insistió en la necesidad de poner fin al enfrentamiento militar cuanto antes, debido a sus consecuencias sobre la economía y el abastecimiento energético de los países europeos.

La respuesta de Irán
Las declaraciones del funcionario alemán provocaron una respuesta directa de Abbas Araghchi, quien utilizó su cuenta en la red social X para cuestionar la comparación de los costos económicos.
En un mensaje difundido en inglés, el ministro iraní sostuvo que los 100.000 millones de euros mencionados por Merz "no son nada" frente a la magnitud de las consecuencias que podría tener una nueva ofensiva militar.
Además, advirtió que las fuerzas de su país responderían con contundencia ante cualquier ataque que afectara a la población iraní. De esta manera, Teherán volvió a plantear los riesgos de una escalada bélica y sus posibles repercusiones sobre la seguridad regional.
El antecedente de la Guerra de los Doce Días
Araghchi también aprovechó el intercambio para cuestionar la postura que Merz había adoptado durante la denominada Guerra de los Doce Días, desarrollada en junio de 2025.

En aquella oportunidad, el canciller alemán había respaldado los ataques contra territorio iraní. Durante una entrevista concedida a la cadena de televisión ZDF, el 17 de junio de ese año, calificó la ofensiva como "el trabajo sucio" que se realizaba en beneficio de los intereses occidentales.
El episodio había tenido lugar durante la cumbre de líderes del G7, celebrada en Kananaskis, Canadá, y ahora volvió a aparecer en el centro de las diferencias entre ambos gobiernos.
El nuevo cruce expone las tensiones diplomáticas entre Teherán y Berlín y refleja las dificultades para acercar posiciones frente a la situación en Medio Oriente. Al mismo tiempo, las advertencias sobre los costos de una nueva escalada mantienen la preocupación internacional por sus posibles efectos sobre los mercados energéticos, las infraestructuras estratégicas y la economía mundial.









