La crisis militar en Medio Oriente ingresó en una fase de extrema gravedad. El gobierno de Irán anunció la ejecución de una serie de ataques contra objetivos estratégicos de Estados Unidos en Kuwait y Baréin, afirmando haber provocado la muerte de varios soldados norteamericanos.
Medio Oriente: Irán atacó bases de Estados Unidos en Kuwait y Baréin
El cuerpo de élite iraní afirmó haber provocado bajas en las filas norteamericanas tras bombardear hangares, centros de inteligencia y radares. Las operaciones aéreas se dan como respuesta a la séptima noche consecutiva de ataques de Washington sobre territorio persa y amenazan con arrastrar a otros países de la región al conflicto.

Esta oleada de bombardeos se presenta como una represalia directa, expandiendo el radio de las operaciones que un día antes habían tenido como escenario a Siria, y apuntando esta vez contra bases, radares, centros de comunicaciones y depósitos de combustible.
De acuerdo con un comunicado de la Guardia Revolucionaria recogido por la agencia oficial Fars, las Fuerzas Terrestres del cuerpo de élite golpearon la base militar de Arifjan, en Kuwait, provocando bajas en el sector donde se concentran las tropas estadounidenses.

Este anuncio ocurre apenas 24 horas después de que el Pentágono desmintiera afirmaciones previas de Teherán sobre supuestas muertes de militares norteamericanos en la zona fronteriza de Al Tanf, en Siria.
Destrucción de infraestructura y paralización logística
El reporte militar iraní detalla que sus drones lograron destruir el radar principal de la base aérea de Ali al Salem, en Kuwait, junto con un hangar de reparación de armamento y un refugio de aeronaves no tripuladas.
Asimismo, se ejecutaron ataques combinados con misiles contra el muelle de suministro de combustible de la flota estadounidense en el puerto kuwaití de Al Ahmadi, y contra los estacionamientos de aviones de combate en la base de Sheikh Isa, ubicada en Baréin.

Los impactos también dañaron severamente el centro de datos de inteligencia conocido como "Batelco" en Baréin, un complejo de telecomunicaciones en Kuwait y una planta desalinizadora.
Ante la inminencia de nuevas oleadas de drones y las constantes alertas de misiles, las autoridades aeronáuticas ordenaron la suspensión total de las operaciones comerciales en el Aeropuerto Internacional de Kuwait. Por su parte, el Ejército regular de Irán sumó bombardeos contra puentes y depósitos de combustible en territorio bahreiní.
Respuesta a los bombardeos de Washington y advertencia regional
Esta violenta demostración de fuerza por parte de Teherán responde a las incursiones aéreas que las fuerzas estadounidenses han mantenido sobre territorio iraní por séptima noche consecutiva, luego de que se rompiera un frágil cese al fuego en la región.

Las Fuerzas Armadas iraníes advirtieron que no detendrán sus operaciones y que la campaña de ataques podría expandirse geográficamente en los próximos días si la situación no se revierte.
En el cierre de su comunicado, la Guardia Revolucionaria lanzó una severa advertencia a los gobiernos vecinos del Golfo Pérsico: "Los países que albergan a militares estadounidenses y que han puesto sus territorios a disposición de estos agresores criminales para atacar a Irán deben prepararse para recibir una respuesta equivalente".

La declaración siembra alarma generalizada ante la posibilidad de que el conflicto formal termine arrastrando de forma directa a otras naciones árabes de la región.








