Irán bajo presión: protestas masivas, represión y un régimen en tensión
El analista internacional Joaquín Bernardis, en diálogo con CyD Litoral, analizó el deterioro político y económico del régimen iraní, marcado por protestas masivas, violencia estatal y pérdida de influencia regional.
Irán atraviesa uno de los momentos más críticos de los últimos años. Desde fines de 2025, el país es escenario de intensas protestas sociales, impulsadas inicialmente por el deterioro de la economía y agravadas por la represión estatal. En las últimas semanas, más de 600 personas murieron y más de 10.000 fueron arrestadas, según datos de organizaciones internacionales de derechos humanos.
“El régimen está aplicando el mismo libreto que en 2022: represión total a través de la Guardia Revolucionaria, que responde directamente al líder supremo”, explicó el analista Joaquín Bernardis en diálogo con CyD Litoral.
La chispa del estallido no fue un caso aislado, como el asesinato de la joven kurda Jina Mahsa Amini en 2022, sino una serie de medidas económicas que golpearon a la población. Entre ellas, la eliminación de subsidios y restricciones para comerciantes a la hora de adquirir divisas, sumadas a una inflación estructural que supera el 40% anual.
“El aumento del costo de la canasta básica, especialmente en carne y harinas, generó un malestar profundo en la población. Hoy las protestas alcanzan incluso a Teherán, algo inusual por su nivel de control”, señaló Bernardis.
Conflicto en Medio Oriente. Crédito: Xinhua.
El régimen se sostiene por el poder militar
En este contexto, el gobierno teocrático encabezado por el Ayatollah Ali Khamenei se enfrenta no solo a un colapso social, sino también a una incertidumbre política interna. La muerte del expresidente Ebrahim Raisi en un accidente aéreo en 2024 dejó vacante la línea sucesoria dentro del régimen, que se apoya cada vez más en el ala militar para sostenerse.
“Raisi era el sucesor natural de Khamenei, y su muerte dejó un vacío de poder. Hoy, los grandes aliados del régimen son las Fuerzas Armadas, que actúan como sostén del poder religioso”, explicó el analista.
A ello se suma una pérdida de influencia en el plano regional. Milicias aliadas como Hezbolá, Hamas y los hutíes en Yemen han sido golpeadas militarmente por Estados Unidos, Israel y coaliciones árabes. Según Bernardis, esto marca un retroceso significativo en la proyección geopolítica de Irán.
“Prácticamente todos sus aliados regionales fueron desarticulados. En lo externo, el régimen está más aislado que nunca, y en lo interno, completamente deslegitimado ante su propia población”, afirmó.
Protestas masivas, represión y un régimen en tensión.
Un escenario de alta volatilidad
La combinación de crisis económica, represión, descontento social y vacío de poder hace de Irán un foco de altísima inestabilidad para 2026. A pesar de los intentos del régimen por contener la situación, la magnitud de las protestas y la violencia de la respuesta oficial han encendido alarmas en la comunidad internacional.
“La legitimidad del régimen está en su punto más bajo desde la Revolución Islámica. Si esto no se resuelve pronto, podríamos estar ante el comienzo de una nueva etapa en la historia iraní”, concluyó Bernardis.