Israel confirmó una nueva serie de ataques sobre territorio iraní que tuvieron como objetivo infraestructuras clave para el transporte de suministros militares.
Israel atacó puentes y vías férreas en Irán y profundiza la ofensiva contra infraestructura clave
El gobierno de Benjamin Netanyahu confirmó nuevos bombardeos sobre objetivos vinculados al transporte de armamento. Las operaciones se dan en un contexto de máxima tensión y advertencias cruzadas con Estados Unidos.

Las acciones, que incluyeron bombardeos sobre puentes y líneas ferroviarias, se producen en un contexto de alta tensión internacional y en paralelo a las advertencias de Estados Unidos sobre posibles acciones adicionales en la región.
Ataques a infraestructura clave
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, informó que la ofensiva más reciente alcanzó vías férreas y puentes utilizados —según indicó— por la Guardia Revolucionaria Islámica para trasladar armas, materiales y personal.

En un mensaje difundido en video, sostuvo que estos corredores logísticos son utilizados para operaciones que afectan no solo a Israel, sino también a Estados Unidos y otros países de la región.
De acuerdo con la versión oficial israelí, los ataques se centraron en estructuras consideradas estratégicas para el funcionamiento del aparato militar iraní. El Ejército precisó que se bombardearon al menos ocho puentes ubicados en distintas zonas del país, entre ellas Teherán, Karaj, Tabriz, Kashan y Qom.
Las Fuerzas de Defensa de Israel señalaron que las operaciones incluyeron el uso de municiones de precisión y tareas de vigilancia aérea con el objetivo de reducir al mínimo los daños colaterales. En ese sentido, el gobierno israelí insistió en que las acciones no están dirigidas contra la población civil, sino contra instalaciones vinculadas a la logística militar.
Estos ataques se suman a otros realizados en jornadas anteriores, cuando Israel había informado la destrucción de aeronaves de transporte y helicópteros en una base aérea iraní. La secuencia de operaciones muestra una estrategia orientada a debilitar la capacidad operativa y de traslado de recursos del aparato militar iraní.

Consecuencias
Más allá de los objetivos declarados, los ataques también tuvieron impacto en el funcionamiento cotidiano de algunas zonas. Medios iraníes reportaron daños en líneas ferroviarias y confirmaron la muerte de al menos dos personas tras un bombardeo sobre un puente en la ciudad de Kashan.
Horas antes de los ataques, el Ejército israelí había emitido una advertencia dirigida a la población iraní, en la que recomendaba evitar el uso del sistema ferroviario y mantenerse alejada de las vías durante un período de 12 horas. Esta medida buscó, según las autoridades, reducir el riesgo para civiles ante las operaciones previstas.

Sin embargo, los efectos sobre la infraestructura generan preocupación por posibles interrupciones en el transporte y en la actividad económica, especialmente en un país donde el sistema ferroviario cumple un rol importante para el traslado de bienes y personas.
Las declaraciones de Netanyahu se conocieron pocas horas antes de que venza el ultimátum planteado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que exige a Irán la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio energético global.
Washington advirtió que, en caso de no cumplirse esa condición, podría avanzar con ataques sobre infraestructura clave iraní. Esta situación incrementa la presión sobre Teherán y eleva el riesgo de una escalada de mayor alcance.










