Tras el derribo de un avión de combate y el ataque a establecimientos educativos, Irán reporta más de 180 víctimas fatales. La parálisis en el Estrecho de Ormuz pone en jaque el suministro energético global.
Israel bombardeó Teherán y hay 185 muertos. Crédito: Xinhua.
El conflicto en Medio Oriente ha ingresado en una espiral de violencia sin precedentes. Este miércoles, al cumplirse el quinto día de combates, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y Estados Unidos profundizaron su ofensiva sobre territorio iraní, alcanzando objetivos estratégicos en el corazón de Teherán.
La agencia oficial iraní IRNA informó que la cifra de muertos tras los últimos bombardeos sobre establecimientos educativos ha escalado a 185 personas, incluyendo estudiantes y docentes.
En el plano militar, Israel confirmó la destrucción de un complejo de liderazgo en Teherán, que incluía oficinas presidenciales y centros de seguridad.
Además, las FDI informaron el derribo de un avión de combate YAK-130 sobre el espacio aéreo de la capital, marcando un hito en la degradación de la capacidad aérea iraní. "Estamos operando contra el centro neurálgico del régimen", declararon fuentes militares israelíes.
Israel confirmó la destrucción de un complejo de liderazgo en Teherán. Crédito: Xinhua.
La economía mundial en vilo
La guerra se ha trasladado al plano económico con un impacto inmediato. El Estrecho de Ormuz, el paso marítimo más crítico del planeta por donde circula el 20% del crudo mundial, se encuentra bajo un bloqueo de facto. Al menos 150 buques cargueros permanecen varados ante el temor de ataques, luego de que se reportaran incidentes contra petroleros y el hundimiento de una fragata en aguas cercanas.
Esta parálisis ha disparado los precios de los hidrocarburos. El barril de crudo Brent ya superó los 80 dólares y los analistas advierten que podría tocar los 100 dólares si el conflicto se extiende.
Por su parte, el Gas Natural Licuado (GNL) sufrió un salto exponencial del 77%, generando una crisis de suministros en los mercados europeos y asiáticos que ya repercute en las pizarras financieras de todo el mundo.
Estrecho de Ormuz. Crédito: Google Maps.
Un escenario de incertidumbre total
No solo Teherán ha sido blanco de ataques; también se reportaron bombardeos en Beirut y bases militares en Siria. La respuesta iraní no se hizo esperar, con lanzamientos de drones contra activos estadounidenses en la región, lo que confirma que la guerra ya no es un enfrentamiento bilateral, sino regional.
En Estados Unidos, el presidente Donald Trump ha manifestado que espera que las operaciones se definan en un plazo de cinco semanas, una ventana de tiempo que los mercados internacionales consideran "una eternidad" dada la volatilidad de los precios.
Por ahora, el cese al fuego parece una posibilidad remota y la región se prepara para un enfrentamiento de desgaste que podría redefinir el mapa geopolítico del siglo XXI.