Un buque iraní se hundió en Sri Lanka: hay al menos 100 desaparecidos
Un buque de la armada de Irán, identificado como IRIS Dena, se hundió este miércoles en aguas del océano Índico tras un supuesto ataque con un submarino. Las autoridades de Sri Lanka coordinaron un operativo de búsqueda y rescate con decenas de tripulantes evacuados, mientras más de un centenar siguen desaparecidos.
Personal de seguridad hace guardia frente al Hospital Nacional de Galle, donde los heridos reciben tratamiento Créditos: REUTERS/Thilina Kaluthotage
Un buque de guerra de la Marina iraní, la fragata IRIS Dena,naufragó en la mañana de este miércoles tras un aparente ataque submarino registrado en el océano Índico, a unas 40 millas náuticas al sur de la costa de Sri Lanka, fuera de sus aguas territoriales.
El incidente se inscribe en un contexto de escalada del conflicto entre Irán y fuerzas que participan en una campaña militar que incluye acciones de Estados Unidos e Israelen la región, aunque aún no hay confirmación oficial sobre la autoría del ataque.
Hundimiento de la fragata iraní en alta mar
Según fuentes de la Armada y el Ministerio de Defensa de Sri Lanka, citadas por agencias internacionales, la fragata llevaba aproximadamente 180 tripulantes cuando envió una señal de socorro alrededor del amanecer.
Una de las personas rescatadas. Créditos: REUTERS/Thilina Kaluthotage
Tras el ataque, la nave se llenó de agua y se hundió en un área del océano Índico donde Sri Lanka mantiene responsabilidades de búsqueda y rescate, de acuerdo con convenios internacionales.
Hasta el momento, al menos 101 personas están reportadas como desaparecidas, y 78 resultaron heridas de diversa gravedad, de acuerdo con las estimaciones de las fuerzas armadas ceilandesas. Las cifras provienen de fuentes oficiales y de reportes de agencias internacionales que han citado la respuesta de la marina local ante el siniestro.
El primer anuncio oficial fue dado por el ministro de Relaciones Exteriores de Sri Lanka, Vijitha Herath, durante una sesión del Parlamento en Colombo, donde informó que la armada y la fuerza aérea del país habían desplegado unidades para asistir en la emergencia tras recibir la llamada de auxilio.
Herath indicó que varios barcos y un avión de vigilancia participaron en el operativo de búsqueda y rescate.
Una ambulancia transporta a personas heridas al Hospital Nacional de Galle Créditos: REUTERS/Thilina Kaluthotage
Operativo de rescate y contexto internacional
Las autoridades de Sri Lanka confirmaron que al menos 30 a 35 tripulantes de la fragata fueron evacuados con vida y trasladados a centros médicos en Galle, al sur de la isla, donde se les brinda atención por las heridas sufridas.
Estas personas fueron atendidas inicialmente en hospitales como el Karapitiya Teaching Hospital, según reportes de medios y declaraciones oficiales.
Un portavoz de la marina ceilandesa explicó que la respuesta a la señal de socorro se realizó en cumplimiento de las obligaciones que el país tiene bajo la Convención Internacional sobre Búsqueda y Rescate Marítimo, independientemente de la nacionalidad de los afectados.
Esta normativa obliga a los Estados a responder ante incidentes en alta mar dentro de su área de responsabilidad de búsqueda.
Pese a los rescates iniciales, la mayor parte de la tripulación del IRIS Dena sigue sin ser localizada, y las operaciones de búsqueda continúan en la zona.
Las autoridades ceilandesas señalaron que aún se desconoce con precisión qué provocó la explosión que terminó hundiendo la fragata, aunque múltiples fuentes internacionales mencionan que se trató de un ataque con torpedos lanzado desde un submarino.
Ni el Ejército iraní ni gobiernos vinculados al conflicto han emitido una confirmación oficial sobre la responsabilidad del ataque.
El incidente se produce en un momento de tensión regional agravada por la escalada de operaciones militares en Medio Oriente. Irán ha estado bajo ataques de fuerzas lideradas por Estados Unidos e Israel desde el fin de semana pasado, en lo que los comandos estadounidenses han descrito como operaciones para debilitar capacidades militares iraníes.
Estas acciones incluyen ataques a instalaciones estratégicas y centros de mando del país persa, exacerbando un conflicto que ya había escalado por la muerte de altos mandos iraníes en enfrentamientos recientes.
En el Parlamento ceilandés, un legislador de la oposición preguntó si el buque había sido bombardeado en el marco de estas operaciones bélicas, aunque hasta ahora el gobierno de Sri Lanka no ha atribuido oficialmente el ataque a ninguna fuerza específica. La cautela obedece, según analistas, a evitar tensiones diplomáticas directas con potencias involucradas en el conflicto.
La fragata IRIS Dena pertenecía a la clase Moudge, barcos diseñados para misiones de patrulla oceánica y defensa naval que forman parte de la flota activa de Irán desde el año 2021.
Su hundimiento representa uno de los episodios más graves de enfrentamientos militares extendidos fuera de la región cercana al Golfo Pérsico en décadas, y marca un precedente en la historia naval moderna si se confirmara que lo causó un ataque submarino en combate.
La respuesta internacional, por ahora, incluye la intensificación de misiones de rescate y un llamado a investigar detalladamente las circunstancias que rodearon el hundimiento y la responsabilidad del ataque.
Naciones Unidas y organizaciones marítimas han instado a mantener la seguridad en rutas marítimas y a respetar las leyes internacionales, mientras continúan emergiendo reacciones diplomáticas a medida que se esclarezca este grave incidente en el océano Índico.