Este miércoles Javier Milei tendrá por delante la que podría ser su presentación más importante en la Asamblea General de las Naciones Unidas desde que se encuentra en la presidencia de Argentina.
Milei regresa a Estados Unidos para la Asamblea General de mayor importancia en su gestión
La 81° sesión comienza este martes en Nueva York. La presencia del mandatario argentino llega a días de su avance discursivo sobre las Islas Malvinas.


Nueva York, entre el 21 y el 25 de septiembre de 2026, recibe a los mandatarios, jefes de Estado o representantes de los miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para la 81.ª sesión de la Asamblea General.
Milei hablaría en horas de la tarde argentina del miércoles 23, con un contexto de política exterior de los más convulsos en lo que va de su gestión.
Malvinas como posible eje
El hombre de La Libertad Avanza ha protagonizado una serie de discusiones a distancia con diferentes mandatarios de países de la región y otras latitudes. El caso más complejo se dio con España, luego de que el intercambio con Pedro Sánchez derivara en la ruptura momentánea de la representación española en Buenos Aires.
El caso de blancos de ataque durante la campaña, como lo fue China, fue diluyendo el tono de agresividad con el pasar de la gobernanza y el acercamiento comercial casi inevitable.

Pero hasta el momento, sus posicionamientos y declaraciones no pasaban más que de meros gritos al aire o alineamientos concretos junto a Estados Unidos e Israel. El escenario tuvo a Malvinas como punto de inflexión.
Sea o no un aprovechamiento de una ola malvinera potenciada por la sábana de los subcampeones del mundo post triunfo con Inglaterra y de que las eventuales consecuencias no puedan calar hondo, Milei no había avanzado tanto en alguna disputa hasta ahora.
Tomando rebufo de las presiones de Donald Trump por las islas y ahora también por comentarios particulares en torno a la unificación de Irlanda, Milei llevó a cabo aquella cadena nacional en la que anunció sanciones a empresas que colaboren en la explotación de hidrocarburos en aguas reclamadas por Argentina.

La espuma de esta presión subió y bajó, dependiendo de los riesgos colaterales de afectar inversiones y negocios ya en marcha en torno a la explotación de Vaca Muerta.
A pesar de esto, la reacción de la administración de las Islas y del propio Reino Unido sumó mayor gravedad a la discusión que la ONU sigue ubicando dentro de la lista de los Territorios No Autónomos bajo supervisión del Comité Especial de Descolonización.
Allí estará Milei, con su primera gran ventana para hablar ante el mundo de una cuestión de la que ya se hizo eco su principal aliado en Medio Oriente, Israel, y de la que todo el mundo estará expectante.
Sus presentaciones anteriores
Las apariciones de 2024 y 2025 de Javier Milei ante la Asamblea General giraron en torno a la “batalla cultural” y guiños a la administración Trump en su segunda aparición.
En 2024, había intentado marcar un quiebre con el modelo de la ONU y su “Pacto del Futuro”, adoptado sin votación. Aquella primera vez, Milei planteó una estructura en la “que las Naciones Unidas y su sistema no intervendrán en los asuntos que son esencialmente de la jurisdicción interna de los Estados”.

En 2025, aseguró que “no acompañaremos nunca el cercenamiento de libertades individuales, comerciales, ni la violación de los derechos naturales de los ciudadanos de los Estados miembros” y convocó a la ONU a liderar un cambio de paradigma, "regresando a las bases que la han convertido en la gran organización que supo ser en el pasado”.
Quizás este 2026 sus manifestaciones se alejen un poco más de las críticas a la estructura de las Naciones Unidas, acompañando un mensaje mesurado que ha elevado desde dentro Rafael Grossi, candidato apoyado por Argentina para la Secretaría General.








