El vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, mantiene este sábado en Islamabad una reunión bilateral con el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, en el Hotel Serena, un recinto que permanece bajo un estricto blindaje de seguridad. La delegación de Irán también se encuentra en la capital pakistaní, tras haber sido recibida minutos antes por el mandatario anfitrión.
JD Vance se reúne con el primer ministro de Pakistán para destrabar el diálogo con Irán
El vicepresidente de Estados Unidos encabeza una misión diplomática clave en Islamabad. El encuentro busca destrabar el diálogo con Teherán bajo la mediación del gobierno local y con el control nuclear como eje innegociable.


El control nuclear en el centro de la escena
La delegación estadounidense lleva instrucciones precisas de la Casa Blanca. Según lo expresado por el presidente Donald Trump, el objetivo innegociable de esta cumbre es garantizar que Irán no acceda a armamento atómico.

“Es el 99% de lo que buscamos”, sostuvo el mandatario desde Washington, mientras Vance intenta plasmar esa postura en la mesa de diálogo. El éxito de la gestión depende de la capacidad de los negociadores para establecer un marco de verificación técnica que conforme a ambas potencias.

Una ciudad sitiada por la diplomacia
Mientras las conversaciones se desarrollan a puertas cerradas, las calles de Islamabad presentan una imagen atípica: el tránsito permanece cortado y las fuerzas de seguridad custodian cada acceso al Hotel Serena.
El régimen iraní, por su parte, mantiene sus condiciones previas, vinculando cualquier avance a un cese al fuego en la frontera sur del Líbano y a la liberación de activos financieros bloqueados. La comunidad internacional sigue con atención el minuto a minuto de este encuentro, que define el futuro de la estabilidad regional en las próximas 24 horas.








