Pakistán, que hace sólo unos meses se sentaba como una de las partes para negociar en su conflicto escalado con India, ahora será la sede del primer gran encuentro tras el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente.
Qué manifiestan las partes en la previa a las negociaciones Estados Unidos - Irán - Israel
Pakistán será sede del inicio de los diálogos directos a un mes y medio del crecimiento del conflicto en Medio Oriente. Ormuz y Líbano como elementos claves.

Representantes de Estados Unidos e Irán, con Israel como observador físicamente lejano, pero contextualmente sobre la mesa, dialogarán este sábado en Islamabad, capital pakistaní, en busca de un alto el fuego o un equilibrio de partes de cara a una posible paz.

La compleja meta de pacificación en la región es un objetivo de varios agentes regionales, que también han tenido a los países del Golfo Pérsico y agentes de Egipto y Turquía involucrados en la discusión ante la sensible situación bélica y económica.
El estrecho de Ormuz, presionado por Irán, es el protagonista del drama económico, pero también se sumarán otros elementos a la ronda de discusión: la contradicción en el frente del Líbano y los rehenes.
Los enviados de Irán
Islamabad ya recibió a la comitiva iraní encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y que también cuenta con la presencia del ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, el secretario del Consejo de Defensa, Ali Akbar Ahmadian, y el presidente del banco central, Abdolnaser Hemmati.
Sosteniendo la intención de un control a futuro casi hegemónico del estrecho de Ormuz, Teherán reclamará inicialmente por la continuidad de los ataques en el sur de Líbano por parte de Israel frente al grupo terrorista Hezbollah luego de que se haya establecido un parcial cese al fuego.

Las cifras libanesas oficiales instan a alarmar por la situación. Según el Ministerio de Salud, número de muertos desde que Israel y Hezbollah comenzaron a intercambiar disparos el mes pasado ascendió a 1.950, sumando más de 6.300 personas heridas.
Otro de los aspectos tiene que ver con agentes y rehenes iraníes bajo control “opositor”, un elemento que desde Washington también será un reclamo.
En simultáneo, el principal comando militar de Irán, Khatam al-Anbiya, afirmó que los líderes “criminales” de Estados Unidos e Israel y sus comandantes militares “derrotados” no tienen derecho a amenazar al pueblo iraní ni al “invencible” frente de resistencia.
Quién irá en representación de EE.UU.
Estados Unidos tampoco presentará sus máximas autoridades, pero sin un staff de funcionarios de peso: el vicepresidente JD Vance, junto con el enviado regional de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y su yerno, Jared Kushner.
Con un escenario cada vez más sensibles y un triunfo militar en el terreno, pero con incertidumbres de cara a lo político y comercial, los enviados de Donald Trump apuntarán inicialmente a la liberación de rehenes estadounidenses, pero sin propuestas concretas o públicas.

"Estas discusiones están en curso y Estados Unidos no negociará a través de la prensa", dijo la vocera de la Casa Blanca, Anna Kelly, a The Washington Post.
El estilo trumpista no escapó igualmente a declaraciones o respuestas ambiguas para los titulares. Sobre los resultados, el presidente aseguró que "vamos a averiguarlo en unas 24 horas. Lo sabremos pronto". El contexto de negociación no evitó tampoco las amenazas: "Vamos a cargar los buques con la mejor munición, las mejores armas que hayamos fabricado, incluso mejores que las que usamos anteriormente y con las que los hicimos pedazos. Si no conseguimos un acuerdo, las utilizaremos y lo haremos de forma muy efectiva".
Vance también corrió en esta línea de presión antes del encuentro: “Como lo señaló el presidente, si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, sin duda estamos dispuestos a tenderles la mano. Si intentan jugar con nosotros, entonces verán que el equipo negociador no es tan receptivo".
La otra negociación
Washington también anunció que la próxima semana recibirán emisarios de Israel y Hezbollah, uno de los frentes más complejos, a pesar de que no se confirmaron presencias desde cada una de las partes.
"Ante los reiterados llamamientos del Líbano para iniciar negociaciones directas con Israel, ayer instruí al Gabinete para que las iniciara lo antes posible", afirmó Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, en una nota publicada por su oficina, pero sin confirmar presencia en EE.UU.








